17 junio, 2026

Éxito en el primer conversatorio sobre el Centenario de la Revolución Juliana en el Club de la Unión

Cincuenta personas lograron conocer lo que realmente sucedió en ese evento histórico, no lo que está escrito en nuestros libros de historia manipulados en su mayoría. Pero no fácil lograr lo que un grupo de socios quería. No es fácil iniciar un proyecto por el temor de fracasar. Seguramente el directorio se preguntó ¿Qué tiene que ver un club social con actividades académicas-históricas? En la mayoría de los clubes no tiene que ver nada: No a así e el Club de la Unión por tener un tercio de vida en la historia de Guayaquil. En esa institución, como mencionado en artículo anterior se han desarrollado muy importantes eventos históricos que merecen ser destacados. También es un club que representa a las élites guayaquileñas que tienen la responsabilidad de mantener vivo el pasado. Es que tenemos el equivocado concepto de este. Sí no conocemos el pasado seguimos cometiendo los mismos errores y es lo que sucede en Ecuador, cuando no paramos de elegir a pésimos candidatos para todos los cargos públicos, cuando mantenemos leyes obsoletas sin darnos cuenta de las que hay en otros países que las modificaron. 

Los países más prósperos son los que más importancia dan a la historia. Tuve el privilegio de terminar la secundaria en el exterior y estudiar en las universidades de Georgetown y Harvard en Estados Unidos y en IMD en Lausana, Suiza. En todos esos sitios del saber, la historia era prioritaria. Es que en todas las actividades se la estudia. El mundo bursátil en Estados Unidos no puede funcionar sin la historia. Los bancos de inversión y los brokers permanentemente están revisando las curvas de las diversas clases de intereses del pasado, los ciclos económicos, los períodos de auge y sus causas, así como los períodos de descenso y sus causas. En ese país, periódicamente se reúnen los historiadores para evaluar la gestión de los presidentes a la luz de nuevos descubrimientos de sus gestiones y son ubicados en puestos, Así hay unos que se mantienen y otros caen o suben. En mi época, durante los primeros dos años de universidad había que tomar dos materias que no tenían nada que ver con la profesión. Daban opción al alumno, Una de ellas tenía que ver con la materia historia del gobierno. La materia la dictaba el Dr Carroll Quigley, materia que enseñó durante 35 años. No menos de 300 alumnos asistieron a sus clases https://www.nytimes.com/1977/01/05/archives/dr-carroll-quigley.html

En los conversatorios del Club de la Unión se pudiera hablar sobre la historia de la medicina en Guayaquil desde la colonia. De hecho, tengo 3 artículos publicados en mis 500 artículos en Memorias Porteñas. Los voy a publicar digitalizados por tomos de acuerdo con la materia y me aseguraré regalarlos al Club de la Unión para que cada socio los reciba. Durante 42 años he reunido más de 200 eventos históricos que no se encuentran en los libros o superficialmente son mencionados. Es que hay muchas historias que contar, como la historia del hospital nombrado Luis Vernaza desde 1919 pero tiene más de 400 años. Allí se encuentra la historia de nuestros grandes médicos, entre otros temas muy interesantes. Hay historias para todos los gustos.

Insisto en que lo conversatorios deben continuar mensualmente. Se quiere hablar sobre el 10 de agosto de 1809, otra gran mentira; sobre la historia del cementerio de guayaquil; sobre el federalismo, aprovechando el aniversario de la independencia de nuestra ciudad. A pesar el desinterés de nuestra historia siempre habrá alguien capacitado que le interese hablar sobre los ejemplos de temas mencionados.

Pero a pesar de la diversidad de la historia, hay múltiples temas a tratar. Un ejemplo: Décadas atrás, Xavier Coronel Robles, responsable de la biblioteca con quien tuve una estrecha amistad y lo visitaba frecuentemente, mi lugar preferido del club, me llamó para comentarme que había leído en el periódico que había un evento internacional del cacao en Guayaquil y quería hacer una reunión invitando a un par de conferencistas extranjeros y a los descendientes de los productores guayaquileños de cacao. Uno de los conferencistas tenía un local en la ciudad de Nueva York donde vendía el chocolate ecuatoriano en diferentes formas. También me solicitó hablar sobre la historia del cacao. Fue un éxito. Actualmente que hay reuniones internacionales sobre el banano, camarones y de otros productos y temas también se lo podría invitar a los conversatorios. El presidente Nicolás Febres Cordero era admirador de la literatura y él mismo organizó un evento donde invitó al Dr. González Mas, español que vivía en Guayaquil y autoridad en literatura. El tema era la generación del 98 en España, No tenía idea qué era, apenas he leído tres novelas en mi vida, pero me interesó asistir y quedé muy satisfecho. Aprendí sobre Miguel de Unamuno y otros.

Una sugerencia más al presidente del club. Si se van a seguir con los conversatorios, sería recomendable grabar un video de quienes participan en el conversatorio para luego ponerlo en el sitio web de club a disposición de todos los socios y distribuirlos a instituciones como el Archivo Histórico del Guayas, Casa de la Cultura y facultades de ciencias sociales de las universidades de Guayaquil. No tendría inconveniente en conseguir los recursos para financiar las grabaciones.



2 comentarios

  1. Excelente Información
    Me encantaría asistir a esos Conversatorios.
    Hay tantos Mitos en la Historia del Ecuador que hay que comenzar a despejarla para conocer la Realidad..

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