18 febrero, 2026

Cómo apoyar a alguien en una crisis de salud mental

Apoyar a una persona en una crisis de salud mental puede parecer abrumador, pero tu compañía y tu cuidado pueden marcar una gran diferencia. Lo esencial es mantener la calma, escuchar sin juzgar y ayudarle a buscar apoyo adecuado.

Empieza buscando un lugar seguro y privado para conversar. Acércate con respeto y haz preguntas abiertas, por ejemplo: “¿Cómo te has sentido últimamente?”. Si sospechas que tiene ideas de hacerse daño, pregúntale directamente: “¿Estás pensando en hacerte daño o en quitarte la vida?”. La evidencia muestra que hablar sobre el suicidio no genera la idea, sino que puede aliviar la carga.

Escuchar con atención es una de las acciones más valiosas. Ofrécele un oído sin prejuicios y deja que la persona cuente su experiencia sin interrumpir. Evita frases que minimicen su dolor como “anímate” o “no es para tanto”. En su lugar, valida su sentir con expresiones como: “Debe ser muy duro lo que estás viviendo” o “Estoy aquí contigo”.

Reafirma que no está sola y que hay ayuda disponible. Normaliza lo que siente y comparte información clara sobre profesionales de salud mental, líneas de atención como el 171, opción 6, del Ministerio de Salud Pública, o centros de crisis locales. Si es posible, acompáñala a buscar asistencia o a hacer una llamada. Estos gestos prácticos pueden disminuir su ansiedad.

Anímala a identificar rutinas de autocuidado, apoyarse en personas de confianza y buscar grupos comunitarios que refuercen su bienestar. Recuerda que la recuperación es gradual: no la presiones a “superarlo rápido”. Mantén una presencia constante y comprensiva.

El seguimiento regular y pequeños apoyos —como ayudar con las compras o preparar una comida— demuestran que te importa. También cuida tu propio bienestar: acompañar a alguien en crisis puede ser exigente. Está bien pedir orientación o hablar con un profesional.

Tu empatía y tu presencia pueden ser un puente hacia la esperanza y la recuperación.

1 comentario

  1. Excelente artículo que anima a acercarnos sin miedo a quienes están pasando una situación difícil. La presencia y la escucha como herramientas simples y efectivas al alcance de todos.
    Gracias.

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