9 marzo, 2026

Mafias en Salud y Pensiones del IESS

Pongamos en contexto el tema. No nos cansaremos de advertir que la crisis que agobia al IESS exige una defensa técnica y prospectiva, sobre todo en el área médica.

La política de descrédito inducida para privatizar el sistema no es compatible con las demandas fratricidas en pos de dinero, ni con la tolerancia a la corrupción, y peor aún con la crítica inoficiosa.

Es la hora de las decisiones precisas, oportunas y hasta dolorosas. Me refiero a las denuncias de varios medios de comunicación que vuelven a tocar el problema de las mafias de la familia Bucaram y otras, que están incrustadas en las Asambleas y que han venido manejando los presupuestos hospitalarios. Mi lectura es la siguiente:

Terminar con las mafias no es tarea fácil porque en Ecuador siempre se atacan las consecuencias y no las causas.

El tema de la salud del IESS

El sistema y manejo hospitalario está podrido desde sus raíces y no existe solución integral si no se cambia del sistema público a un sistema de salud privado con control y financiamiento del Estado. Se dirá que estoy promoviendo una privatización a mansalva, pero siempre mi tesis ha sido reformas estructurales sin privatización. ¿Por qué un cambio repentino?

La política de siempre de los gobiernos y de los Consejos Directivos del IESS ha sido reactiva ante presiones de la opinión pública por actos de corrupción que se silencian con “manos de gato” e incrementos del presupuesto hospitalario para solucionar el supuesto desabastecimiento de fármacos, la adquisición de insumos médicos o la intención del pago oportuno a los profesionales médicos, lo cual es contradictorio con la política de despidos.

En otras palabras, los esfuerzos para el pago a prestadores privados y dializadoras externas desde hace más de 20 años han sido un fracaso, porque nunca se realizaron auditorías imparciales ni control de pagos. La crisis se vuelve a reproducir con el cambio de funcionarios o con intentos de eliminar a las mafias hospitalarias, pero nunca se solucionan los problemas de fondo.

Incrementar los presupuestos hospitalarios es beneficiar a las mismas mafias. Es decir, mientras más presupuestos se destinan a los hospitales, más robos e impunidad se generan, agravadas por nuestro débil y deficiente sistema judicial y de control de recursos. Cientos de exámenes de Contraloría externa e interna se han quedado archivados. El problema es el sistema.

Con el cambio del sistema para el sector salud que yo propongo, es decir, del sistema público a un sistema privado controlado por el Estado, un dueño de hospital o un gerente del sector privado no va a contratar a mafias políticas para que le administren su hospital, sino que contratará a gente especializada, capacitada y honesta. En lugar del despilfarro por incremento de presupuestos hospitalarios de vieja data, que han sido un barril sin fondo donde la corrupción es la regla, se evitaría la complicación que hoy genera la inestabilidad de las autoridades del IESS, muchas de ellas con conflictos de intereses con el sector privado de la salud.

Lo digo por experiencia propia: 28 años al interior del IESS y posteriores investigaciones, libros y videos sobre seguridad social desde fuera del IESS, en la consultoría, me permiten dar fe de los fracasos de reformas parche, inconsultas y demagógicas, como las reformas del acceso a la protección al IESS de 2007 a 2017, sin financiamiento, que son las causas no corregidas de la postración cíclica del IESS.

En el tema de pensiones

El problema de las pensiones no es tan grave como el del sistema de salud. Sin embargo, tenemos un sistema de reparto en pensiones que bien podría convertirse en un sistema individual con solidaridad intergeneracional. En cuanto a los déficits actuariales y financieros crónicos de otros seguros, como el campesinado, se puede consensuar un cambio en el aporte, que hoy es diminuto y ridículo en la protección a toda la familia del jefe de hogar. Además, debería implementarse un plan de pagos en el presupuesto del Estado para saldar los tramos de deuda, que bordean cerca de veintiocho mil millones de dólares. Increíble.

Conclusiones

  1. Revisar el tema de los condicionamientos del FMI en la subida de aportes patronales y personales, así como en la edad de jubilación.

  2. Soluciones existen, lo que no existe son huevos y voluntad política del régimen, que debería privilegiar primero el pago de la deuda social impaga con afiliados y jubilados, antes que velar por los intereses de funcionarios con conflictos de intereses con el sector privado de la salud incrustados en el IESS.

  3. El deber del Ejecutivo y Legislativo es histórico: brindar protección eficiente y debidamente financiada en el sector salud y en pensiones, sin mafias ni decisiones inconsultas.

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