Pongamos en contexto el tema a propósito de las medidas de Noboa de reducción del Estado con la fusión de ministerios y despidos de personal.
Les comento mi experiencia en el IESS:
Laboré desde 1974 al 2000 en el IESS, en las áreas administrativa, de planificación, de control y jurídicas.
En el 2006 al 2007 el IESS me vuelve a contratar como asesor de uno de los vocales del Consejo Directivo para elaborar tres proyectos:
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El cambio de la cultura organizacional del Seguro Social para lograr un servicio de calidad en favor de los asegurados.
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La elaboración de un proyecto de reglamento a la Ley de Seguridad Social No. 2001.55, que era el pretexto para no pagar la abultada deuda del Estado al IESS.
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La reducción de personal del Seguro Social de 6 mil servidores de un total de 21 mil servidores a esa época.
Elaboré el proyecto de reglamento a la Ley, que nunca se aprobó, y la deuda sigue incrementándose.
La cultura organizacional en la atención al usuario nunca se mejoró por la brutal resistencia al cambio y la nula capacitación inducida desde dentro y fuera de la institución.
En el tema de la reducción de la burocracia indolente, preparé un plan que contenía un estudio de cargas de trabajo y un informe técnico sobre el costo financiero para desvincular a 6 mil servidores con funciones duplicadas e innecesarias.
Me aprobaron el plan y el resultado fue increíble… el único afectado y desvinculado del IESS fui yo (2007).
Hoy, al 2025, existen cerca de 40 mil servidores funcionales al régimen político de turno en el IESS y en el Biess, que impiden el cambio del Seguro Social.
En resumen, el recorte o achicamiento del Estado obeso no es planificado por el gobierno; es un condicionamiento del FMI que, en el caso de la Seguridad Social, incluye:
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La reforma en pensiones con la subida de aportes personales y patronales.
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El aumento en la edad de jubilación.
Todo está fríamente calculado para no cambiar nada.
