7 marzo, 2026

La trascendencia del Club de la Unión en la difusión de la historia de Guayaquil

Teniendo un tercio de vida de la historia de Guayaquil y habiendo inaugurado sus nuevas instalaciones para los próximos 100 años, se presenta al directorio del Club de la Unión la singular oportunidad de usar el salón amarillo para tener conversatorios todos los meses y si el tema es de gran importancia, cada semana de un mes. No hay costo alguno, sólo anunciarlos en sus diarios mensajes a los socios.

Me complace conocer que el primero tendrá lugar el 20 de agosto y se refiere a la Revolución Juliana, evento que historiadores de Quito usando su versión cuando escribieron sobre ella, culparon de todos los desastres económicos de la época a los empresarios, banqueros y exportadores de Guayaquil. Se pudiera afirmar que la iniciativa del mencionado conversatorio es una forma de protesta y decir basta ante tanta manipulación de los libros de historia ecuatoriana que está en manos de historiadores quiteños y por culpa de los propios guayaquileños. También conozco que, durante octubre, mes en que se celebra la independencia de Guayaquil, hay personas interesadas en tener un conversatorio sobre el federalismo. Es que la constitución de Guayaquil fue de contenido federalista, pero lamentablemente los grandes impulsores, Olmedo y Rocafuerte murieron en el peor momento y Ecuador se convirtió en un país centralista dirigido desde la capital.

Como no debería quedar un mes vacío, para septiembre hay personas que quieren referirse al 10 de agosto de 1809 que es otra ficción al sostenerse que fue el primer grito de la independencia cuando fue un grito de autonomía y mucho antes del 10 de agosto, otras ciudades de Sudamérica habían hecho protestas similares. En el mismo mes una de las autoras del libro sobre la historia del cementerio de Guayaquil quiere hablar sobre su obra. Es un bello trabajo histórico que se refiere a todos los personajes que están enterrados.

Es que, en todos los meses del año, el Club de la Unión debería tener conversatorios porque entre otras causas, esta centenaria institución fue protagonista indirecta de muchos eventos históricos como el banquete que recibió Eloy Alfaro o la invitación que hicieron a Edwin Kemmerer contratado por el gobierno de Isidro Ayora para modernizar la banca, instituciones y finanzas públicas. O el evento de la llegada del Dr. William Gorgas, contratado por la Fundación Rockefeller para terminar con la fiebre amarilla como sucedió o el banquete que el presidente Isidro Ayora ofreció al presidente de Estados Unidos, Hebert Hoover. Hay una foto que posiblemente fue tomada en el Club de la Unión.

No tener esos conversatorios sería quitar la oportunidad a Guayaquil de reivindicarse como ciudadano interesado en su pasado.



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