Una melindrosa carta enviada por cinco personajes de la RC a su endiosado prófugo de la justicia, nos muestra de cuerpo entero dos realidades indiscutibles, la primera es que ninguno de los borregos del pastor hubiese llegado muy lejos en la vida política y financiera sin su bendición y la segunda es que, para permanecer a su sombra y beneficiarse de ella, se debe dejar el honor en el camino como traste inservible y aceptar que lo degraden, deshonren y humillen hasta que exploten.
La misiva enviada por Marcela, Pavel, Paola, Leonardo y “Jota”, comienza pidiéndole perdón si acaso lo incomodan, luego se rebelan con miedo contra el anfibio pero afirman lo que esta jerarca ha negado, que haya crisis en su GDO (GRUPO DE OBEDIENTES) suplican una renovación aspirando que el teléfono no les dé ocupado, añaden que no se van a alejar de su majestad, ruegan que despierte a tiempo anhelando un espacio de diálogo que jamás lo obtendrán y terminan diciéndole que lo aman por encima de todo -como deidad- a pesar de sus divergencias.
La respuesta no se hizo esperar, ¡váyanse a la casa del ritmo y no critiquen a mi Rana!
Parece una contradicción que se diga que la dignidad es un valor invaluable.
Es un valor en el sentido moral y de virtud reconocidos socialmente e invalorable porque no se lo puede medir, ni poner precio a diferencia de los objetos valiosos, que siempre se puede encontrar un precio justo para comprarlos o venderlos
¿Qué hace que una persona habitualmente se humille ante otra y pierda su dignidad?
El famoso sociólogo Neneto Avenzar, en su último libro “ El Bolón de Verde” nos señala ciertas razones por las personas se humillan.
Experiencias tempranas de rechazo, abandono, heridas que pueden manifestarse en una baja autoestima, y una tendencia a buscar validación a través de la aprobación de otros.
En política, la humillación es utilizada como una herramienta para mantener el poder y el control sobre otros porque menospreciar o degradar a otra lo hace sentir superior.
La humillación que desnuda la carta puede entenderse como una forma de buscar aceptación rebajándose para evitar ser excluidos o marginados, sacrificando su propia dignidad en el proceso. Porque lo peor que les puede pasar a los cinco del mambo, es que los separen o decidan irse. En los dos casos pierden, por ello la carta a toda costa evita su disgusto.
El fin último de todo cambio social revolucionario es dejar la dignidad de los seguidores a un lado.
Quien sea digno de tu amistad nunca te pondrá en una situación donde sientas que debas de sacrificar tu dignidad, tu integridad, o tu amor propio, para estar con esa persona.
En lo personal, a veces tengo una sensación intensa de infalibilidad, que contrasta con la destacada e inusual humildad que me caracteriza y que tanto me ha colmado de orgullo.

Muy buen artículo que desnuda la realidad de los seguidores de Correa, muchos de los cuales han lucrado de ese gobierno y sangrado al país, los otros son simplemente adoradores