11 abril, 2026

¿El Clan del Golfo intenta un golpe de Estado en Colombia?

Pongamos en contexto el tema. El presidente Petro enfrenta la peor crisis de su gobierno, agravada por sus adicciones a la perica y al aguardiente, que desdicen de una buena salud mental. La oposición crece cuando Petro plantea la posibilidad de una consulta popular por decreto, surgida tras el revés sufrido por la reforma laboral en la plenaria del Senado, donde el Ejecutivo denunció “trampas” y “vicios insubsanables” en el trámite.

Petro argumentó que la consulta, mediante un decreto ejecutivo, garantizaría la “soberanía popular” frente a un Congreso que —asegura— distorsionó el texto al introducir la contratación por horas, calificada por el mandatario como “neoesclavismo”.

El ministro del Interior, Armando Benedetti, precisó que la consulta se celebraría entre finales de julio y los primeros días de agosto de 2025, plazo que la Ley 1757 otorga para convocar al electorado una vez expedido el decreto. A mi juicio, esto parece un desvarío y un despropósito jurídico: intentar reelegirse saltándose las facultades del Senado y de la Corte Constitucional.

Marco legal y control constitucional

El artículo 104 de la Constitución Colombiana permite al presidente “consultar al pueblo decisiones de trascendencia nacional”, pero exige condiciones: la firma de todos los ministros, un concepto previo favorable del Senado y el correspondiente dictamen de la Corte Constitucional.

Petro pretende sortear el segundo y tercer requisito, alegando que el Senado nunca emitió concepto alguno, lo que, a su juicio, abre la puerta para actuar sin él y, naturalmente, sin el dictamen de la Corte Constitucional. De esta barbaridad jurídica se hacen eco varios actores políticos, sociales, militares y del narcotráfico colombiano para propiciar un golpe de Estado cuando Petro se atreva a llamar a consulta con un simple decreto ejecutivo.

¿Quiénes son los del Clan del Golfo?

El Clan del Golfo es una temida banda criminal colombiana dedicada al narcotráfico y a la extorsión, que, según la Policía Nacional, es una de las “organizaciones más peligrosas del crimen transnacional”.

Este grupo, que antes era conocido como Clan Úsuga y también como “Los Arubeños” o las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, tiene entre sus líderes a narcotraficantes y exparamilitares. Surgió tras la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), grupo paramilitar de extrema derecha, en el 2006, y al 2025 sus tentáculos sobrepasan fronteras.

Medir la magnitud de este grupo armado es difícil. Según la organización Ideas para la Paz (Indepaz), en un informe de 2017, esta estructura criminal tiene un componente armado de alrededor de 3.900 integrantes, según cifras oficiales de ese momento, y otro de “subcontratación” distribuido en varias zonas del país, con tentáculos en los países vecinos.

Según la Policía Nacional Colombiana, el Clan del Golfo tiene presencia en América (Estados Unidos, México, Honduras, Panamá, Costa Rica, República Dominicana, Brasil, Guatemala, Nicaragua, Venezuela y El Salvador). En Europa (Bélgica, España, Países Bajos, Alemania, Francia, Portugal, Polonia, Grecia, Irlanda, Inglaterra, Italia, Albania y Ucrania). En Asia han llegado hasta Irán, Emiratos Árabes Unidos, China y Australia.

Se teme que existan conexiones de Petro con el crimen de Villavicencio, el atentado contra su opositor político Miguel Uribe Turbay y nexos con alias Fito, recapturado en Ecuador y en proceso de extradición a EE. UU. Estas afirmaciones se sustentan en investigaciones de la prensa de Colombia y Ecuador durante la visita de Petro a la posesión del presidente Noboa.

Lo cierto es que, si bien la cúpula del Clan del Golfo ha desmentido su participación en un intento de golpe de Estado, se debe investigar la conformación de juntas del narcotráfico que asocian a mafias latinoamericanas, albanesas y mexicanas, las cuales han infiltrado la política de varios Estados. Este mapa del crimen transnacional se compone del control de rutas, puertos, flujos financieros globalizados, organizaciones armadas y, naturalmente, de grandes aparatos de manipulación de la información.

Esto último lo explico con más detalle en mi artículo La disidencia de los despiertos, o matriz de control de la manipulación de los seres humanos, que encontrarán en la web Desde mi Trinchera de la ciudad de Guayaquil, Ecuador.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

×