10 marzo, 2026

El gobierno de Noboa: una de cal y otra de arena

Pongamos en contexto este tema que viene de la expresión popular «una de cal y otra de arena». Se utiliza para referirse a situaciones en las que se alternan aspectos positivos y negativos. Esto implica que en una misma circunstancia se pueden recibir o dar cosas buenas y malas, equilibrando así lo positivo y lo negativo. En otras palabras, se trata de una alternancia de cosas diversas o contrarias. Estos términos tienen diferentes significados y aplicaciones en los países, pero en su mayoría la expresión de cal es la buena noticia y la de arena es la mala noticia o reforma. Te explico con ejemplos en materia de legislación de lo que hace el Ejecutivo, la Asamblea o la Corte Constitucional en el campo electoral.

La noticia o reforma de cal

Uno de los cambios claves es que las agrupaciones políticas, que los llamo a veces parásitos sociales, con la nueva reforma al Código de la Democracia, son pocos los partidos políticos que tendrán derecho a terciar en las elecciones de las autoridades de votación popular. Es decir, ya no habrá espacios para segundas vueltas. En otras palabras, el Ejecutivo y la Asamblea incrementaron los requisitos mínimos en cada elección y eso es saludable desde todo punto de vista, tanto presupuestario como de nivel académico, porque uno de los mayores problemas del sistema de partidos es la constante multiplicación de agrupaciones políticas en todos los niveles.

Solo en las últimas elecciones generales hubo 78 agrupaciones habilitadas para participar en las elecciones del 2023, y en las seccionales fueron 264, y 16 candidatos de alquiler, que solo aparecen en tiempo de elecciones para captar votos, beneficiarse del presupuesto que entrega el CNE y captar el poder sin trabajar.

Yo recuerdo que el expresidente Lasso intentó dar solución con su referendo, planteando una auditoría periódica a los adherentes de cientos de los movimientos políticos, pero fue un completo fracaso y la reforma quedó en el papel. Luego, Lasso tomó la ingrata decisión de la muerte cruzada, que hoy nos está pasando la factura al país.

Hoy, en el 2025, se unieron los contrarios RC5 y ADN y aprobaron un informe para segundo debate con reformas al Código de la Democracia, que si no sucede nada extraño será devuelto al presidente Noboa para el veto parcial o total, o para enviarlo al Registro Oficial para que se transforme en ley de la República. La reforma, como se encuentra planteada, entre otros cambios, modifica el artículo 327 del Código de la Democracia, que se refiere a la cancelación de las organizaciones políticas por siete causales, sin hacer distingos entre las votaciones seccionales y generales. Es de esperar que entre en vigencia esta ley para poder decir: acertó una.

La noticia o reforma de arena

Antecedentes

Dentro de las recientes reformas al Código de la Democracia, aprobadas por la Asamblea Nacional, consta un nuevo método para la repartición de escaños en las elecciones pluripersonales realizadas en el 2021.

Hasta los comicios del 2019 se aplicaba el método D’Hondt, excepto para la elección de asambleístas nacionales. Pero desde el 2021, el método Webster se utilizó para la repartición de escaños de todas las dignidades pluripersonales en el país.

Hoy, 2025, la principal modificación en el Código de la Democracia fue nuevamente el cambio del método de adjudicación de escaños legislativos de Webster a D’Hondt. No entiendo.

¿Cómo entender estos métodos de adjudicación de escaños legislativos?

El método D’Hondt aplica una fórmula matemática de divisores continuos (1, 2, 3, 4, etc.) que reparte el total de votos recibidos por un partido o movimiento (entre sufragios en plancha e individuales) dividido para el número de escaños de una jurisdicción o circunscripción, repartiendo una a una cada curul hasta que no quede ninguna disponible.

Este sistema de cálculo otorgaba todas las curules a las fuerzas políticas más fuertes (mayorías), dejando con ello sin representación a los partidos o movimientos más pequeños (minorías), y se utilizaba en el país desde el 2012 durante el gobierno del expresidente Rafael Correa.

En ese tiempo se decía que no era correcto, que era un método injusto, inequitativo, que favorece a las mayorías y afecta a las minorías. Hoy, en el 2025, ¿el nuevo cambio del método ya se volvió equitativo?, es la pregunta. ¿O es manipulación electoral? Algo no cuadra, algo huele mal.

Por su parte, en el método Webster la fórmula matemática divide la votación total para diversos números impares (1, 3, 5, 7, etc.), dependiendo de la cantidad de escaños o prebendas a repartir.

Con este método, de entre todos los partidos o movimientos que no tuvieran las más altas votaciones, se podría llegar a repartir al menos uno de los escaños disponibles en cada elección, lo que no soluciona el exceso de asambleístas, por ejemplo. A mi juicio, se debe eliminar definitivamente el voto en plancha.

Otro ejemplo de una reforma de arena es la aprobación del proyecto de Ley Orgánica Reformatoria a la Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas, o Código de la Democracia, del artículo 99, en el que se elimina la conformación paritaria de los binomios presidenciales, entre otros aspectos, a los que denomino desaciertos y que desconocen la lucha histórica de las mujeres para obtener puestos de poder por elección o designación popular. Esto es un retroceso legislativo contra la igualdad de derechos que debe ser demandado por inconstitucional e ilegal.

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