Un reciente estudio publicado por la ONU señala que la producción y el consumo de drogas continúan en aumento a nivel mundial. Ecuador colabora sistémicamente con dicha estadística ante una demanda que no cede, pero aporta muy poco a una solución cuyo alcance sobrepasa el peso específico de sus capacidades.
El tráfico de drogas se materializa máxime por vía marítima, pero su lucrativo resultado se restituye internacionalmente a través de diversas redes financieras. Sí, los bancos, etc., cuyas transferencias en el hemisferio occidental se efectúan. a través de códigos transaccionales controlados por EU. Ese volumen de especie monetaria de hecho no se transporta físicamente.
A grandes males, elementales soluciones. Un largo status quo solventado por el establishment global precisa ser revertido a través de un efectivo mandato universal que elimine de raíz un sinnúmero de falsos liderazgos sociales, políticos y económicos. La oferta satisface una demanda que requiere liberalizar el consumo de estupefacientes para forzar un descomunal desplome del mercado (precio) cuando su producción deja de ser económicamente rentable. ¡Economics 101! La posición de muchos bancos quedaría incluso expuesta y sin cobertura ni respuesta por un comercio del que habrían impunemente lucrado a costa de la mismísima sociedad a la que decían servir. El derrotero más práctico, empero, sería que la solución se mantenga, como hasta ahora, infructuosamente enfocada en la oferta. Los ocultos intereses de las drogas son poderosos, la verdad también.

Preocupante, pero no imposible de detener. No ha habido una voluntad global. Mao hizo cosas horribles y lo único bueno fue que paró el trafico de opio. Lee Kwan Yew en Singapur detuvo el tráfico de drogas con la pena de muerte