20 julio, 2024

¿Dónde está la paz?

¿Es verdad que estoy moviéndome todo el tiempo y que todo se mueve, transcurriendo así continuamente toda la existencia? ¿Por qué todo se tiene que estar moviendo? ¿Cuál es el sentido que se muevan? Contemplo el no movimiento. Contemplo las leyes que en todo instante están presentes. Lo que aquí está; esta aquí indeteniblemente, en un estado de eternidad, inagotable, perenne, contando o no con la existencia de la humanidad, de mí presencia. Sin que existiera movimiento alguno. Me siento recto, me contemplo y veo todo lo que está, nada de lo que existe puede ser cambiado, ni puede ni va a cambiar. ¿Cuál es el objeto de vivir? Para vivir no hace nada falta nada, aquí todo es favorable para el desarrollo y promoción de la vida. Aire, agua, tierra, el sol de la mañana, la noche con su cielo estrellado, las cascadas y los ríos de pescados y piedras en abundancia, generosos como los árboles y sus frutos jugosos y frescos, animales, montañas, volcanes y profundidades sin descubrir, abiertas a revelar sus secretos. Todo está inventado, todo nos ha sido dado. ¿En qué instante la tierra dejo de ser nuestro paraíso? Para ser un lugar de violencias, ambiciones, ideologías, dominios, etc. El aire no trajo la esclavitud, el agua no ha creado las guerras, la tierra no instauro la monarquía, el autoritarismo y ahora la democracia, con sus millones y millones de pobres. En algún momento la vida se nos convirtió en un sueño y hasta ahora podemos despertar a la vida exuberante y maravillosa que nos propone nuestra corta estadía en un determinado tiempo de la vida.

¿Dónde están mis muertos? ¿Adónde voy cuando muera?

Enciendo el fuego y es el mismo fuego que alumbraba en la edad de bronce, de aluminio, el mismo fuego que calentará con su presencia en el tiempo de los cables invisibles y la más alta tecnología. Silencio, siempre está presente. Llega el ruido, luego el silencio. Aquí y allá. Voy al cementerio, golpeo la tumba de mi madre, me quedo recordándola, hago ruido, estoy en silencio, me voy.

Silencio, cuando todos abandonamos nuestro ruido, queda el silencio, que siempre está ahí, escondido entre el rumor, el eco, el sonido, las palabras, el grito, la pena, la ansiedad, no saber. Siento que doy poco al momento, al presente. Me trae todo y doy tan poco, doy medido, ajustado. La vida nunca es avara, el rio está continuamente cantando su presencia, vigor. La vida canta el encantamiento de vida. Las canciones que trae el viento tienen tanto tiempo de antigüedad, de sabiduría. Cómo aprender de la sabiduría de la piedra, de la rama del árbol perfumado, del animal que puede volar, beber sangre y emite sonidos maravillosos.

Mientras estoy sentado aquí escribiéndome y escribiéndote, está la tierra cumpliéndose con su danzar cósmico, Saturno se redondea en sus anillos, la luna anida más almas desesperadas, el sol explosiona de júbilo por los cantos de los monjes solitarios de Plutón. Cuando uno no piensa hay paz, la tranquilidad no es del pensamiento, es gratuita, está en promoción, no aparece dando algo a cambio, el estado de la vida es la paz, sirve para todo, para darnos cuenta de la creación ilimitada, invencible, infinita que está ocurriendo en este momento, de la cual soy parte. Estoy respirando paz, Paz en la Franja de Gaza, Hamas no siembran rosas, en Ucrania la paz de los muertos asesinados en el aire clama a todos.

La violencia es un invento, es un fanatismo. La violencia es el pensamiento. La fuerza más poderosa del mundo actual no es el dinero ni es el amor, es la violencia, en nombre del amor hay violencia, en nombre de Dios hay masacre, la abundancia de dinero de la sociedad ha traído más violencia en nuestras calles. No siento el subir y bajar de la sangre como un acto cruel, la violencia es negatividad, es que se ha perdido contacto con nuestra sabiduría.

Cada latido de mi corazón es nuevo. Los hijos que nacen son nuevos. Oro por los vivos orando por los muertos. Señor de la creación, de ilimitados nombres, danos misericordia. Piedad Señor, por los vivos, por los muertos, por la causa de la guerra, por los guerreristas y los pacifistas, por los que lo saben todo, por aquellos que quieren dominarlo todo. Piedad para todos. No permitas que la maldad nos caiga encima. Quítanos a todos la ruindad y el dominio y permite que me bañe desnudo en una noche de luna llena para ver al demonio que anda suelto y se nos ha llevado la paz.

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×