20 julio, 2024

Un país dividido

Supongo que con este encabezamiento y el mapa del mundo ante nuestros ojos, el elegido para hablar de él podría ser uno de tantos, pues la división es algo que caracteriza a muchos de los países que habitan nuestro orbe. Pero yo quería hablar de uno en concreto, que seguro está en la mente de todos, que no es otro que Ucrania y que más que una división lo que ocupa realmente en su interior es un conflicto de civilizaciones.

Que una parte localizada de nuestro planeta esté dividida, desde el punto de vista de la noticia, no es extraño, ni siquiera digno de ser mencionado, pero que como consecuencia de esa división tengamos conocimiento de personas fallecidas, es como mínimo digno de reflexión, y eso es lo que nos va a ocupar aquí y ahora; puede que unos opinen de una manera y otros de otra, pero que esa diferencia lleve a la violencia brutal, es indicativo de que algo falla. De qué nos suena este país?

Hay dos referencias que me vienen ahora a la memoria y que nos permitirán acercarnos a él; por un lado, la península de Crimea, en el mar Negro, donde se encuentra Yalta, la ciudad que acogió al término de la segunda guerra mundial a los líderes vencedores, Churchill, Stalin y Roosevelt. Y de otro lado, Odesa, la “perla del mar Negro” e importante puerto comercial de Ucrania.

Pero es que resulta que la división no es solo interna, también encontramos que Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea están interesados en conocer el desenlace final de este país, pues si ellos lo están, nosotros también y para informarnos mejor nos adentraremos brevemente en su historia. Hace mil años, en esta parte del mapa que nos interesa, tanto rusos, como bielorrusos y ucranianos formaban un mismo pueblo, el de los eslavos orientales.

Las divisiones comienzan en el siglo XIV, cuando el oeste y centro de Ucrania pasan a formar parte de los lituanos y el sur y este, de los tártaros-mongoles. Este equilibrio se perpetúa hasta que en la segunda mitad del siglo XV lo cuestionan dos nuevos protagonistas: los rusos y los turcos. Los primeros se liberan de los tártaros e inician desde entonces una lenta pero constante progresión hacia el sur. Los segundos, activos en el mar Negro, se apoderan de parte de Crimea. A principios del siglo XVII, la división es aún mayor: el oeste para los polacos, el nordeste para los rusos, el sur para los turcos y tártaros y el sudeste para los cosacos zaporogos, ortodoxos del dialecto ucraniano.

A lo largo del siglo XVII, los cosacos se convierten en vasallos de los rusos, quienes entablan varias guerras con los polacos. A finales del siglo XVIII, bajo el reinado de la zarina Catalina II, la mayor parte de la Ucrania actual pasa a formar parte del Imperio ruso. Los turcos y los polacos pagan las consecuencias de esta expansión rusa. En esta época, los turcos ceden Crimea al país zarista, cuyo éxito expansivo produce de inmediato la preocupación en los austriacos, quienes se alían con los prusianos y obtienen de Rusia parte de Ucrania.

A principios del siglo XIX, la totalidad de la Ucrania actual se encuentra en el Imperio ruso, con la excepción de lo que el Imperio austriaco ha conseguido apropiarse. A estas alturas de la historia cabe preguntarse, qué buscaba con tanto interés el imperio ruso en el país que nos ocupa para justificar tanta lucha y violencia y conquista. Pues para empezar, grandes espacios fértiles, las famosas tierras negras, que pronto se convertirán en el granero de trigo del imperio; por otro lado, un asentamiento marítimo donde ubicar una buena y poderosa flota y el lugar elegido e idóneo fue Sebastopol, en la península de Crimea; también se necesitaba un buen puerto comercial y lo encontraron en Odesa; y por último, buscaban también vastos territorios para colonizar, una colonización a la que se apuntaron ucranianos y rusos, pero también griegos y armenios emigrados del imperio Otomano, judíos que huyen de Polonia y alemanes que fueron llamados como colonos por el gobierno zarista.

Con tantos pueblos enfrentados en un mismo territorio y otros tantos colonizadores podemos entender de alguna manera que el país se encuentre dividido en la actualidad, pero aún hay más, transcurrido durante el siglo XX, lo veremos en otro momento.

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