La Intangibilidad de la Vida del Hombre – Desde mi Trinchera
Opinión

La Intangibilidad de la Vida del Hombre

Me adelanto a lo que algunos desean proponer a la Asamblea respecto del aborto, la eutanasia y en alguna medida al matrimonio entre dos personas. Propuestas que básicamente persiguen absoluta libertad para realizar abortos y eutanasias.  Uno de los argumentos que justifican la propuesta que he escuchado a ciertas personas, es decir que la intangibilidad de la vida no es un valor absoluto, porque aceptamos la muerte de otro ser humano cuando se trata de legítima defensa.  Así pues, justifica el inicio de la discusión de la eutanasia o el aborto, para luego citar como se ha legalizado esta en los Países Bajos.  Para la primera parte de esa argumentación expondré a continuación en qué consiste su error.  Para la segunda parte de esa argumentación, la de la descripción de la eutanasia en Países Bajos y como aplicarla en Ecuador, habiendo desvirtuado la racionalidad de la primera parte solo restará exigir rebelarse en contra de esa ley por estar en contra de la Ley Natural.

La intangibilidad de la vida humana es un concepto absoluto.  El problema de fondo es que la definición de la naturaleza humana no puede ser realizada a partir de las funciones del hombre.  Por ejemplo, definir la vida humana basada en funciones nos llevaría a negar como humanos a niños con malformaciones, ancianos seniles y otros casos semejantes; donde ciertamente tienen sus funciones humanas muy disminuidas respecto del caso privilegiado normal.  Pero si empezamos aceptando una definición de la naturaleza del hombre según sus funciones empiezan los problemas que nos llevan a esta discusión: el asesinato asistido por médicos, varios tipos de eutanasia (acabando con aquellos que están al final de sus vidas), varios tipos de aborto o infanticidios (acabando con aquellos que están al principio de sus vidas).

El problema con los que favorecen la eutanasia es que entiende al hombre de una manera muy estrecha.  Parte de lo que debemos entender es que la especie no se define en términos de las funciones, eso se hace cuando la comparamos con otras especies (reptiles versus humanos).  Podríamos tomar la definición del ser humano de Aristóteles: animal racional.  Pero algo nos faltaría, como agrego Boethius, somos animales racionales con una personalidad, y todos los que tenemos hijos sabemos, como esa personalidad esta ahí presente aun desde los primeros días lo que los hace únicos e irrepetibles. Por eso es que la vida humana es intangible y además invaluable, y tenemos derechos y obligaciones morales.  Por eso también exijo el derecho a prohibir la eutanasia y me siento en la obligación de defender la posición en contra de la eutanasia.

Finalmente, la idea de asemejar la legitima defensa como una excepción a la inviolabilidad de la vida es otra equivocación.  Como lo dice la palabra legitima defensa, a lo que tenemos derecho es a defender nuestra vida.  Si al defenderla acabamos con la vida de otro no hemos sino producido una consecuencia no deseada por defender nuestra vida.  Con respecto a la guerra, el argumento es semejante, un ser humano puede aceptar la guerra siempre y cuando sea justa.  Es decir, una guerra para aplicar el derecho a la defensa de toda la sociedad.  Me cuesta creer sin embargo, que las guerras en la práctica sean justas, y aun si lo fueran (obviamente la de Irak no lo es) este tampoco sería un argumento para la excepción de la intangibilidad de la vida.

No obstante de mis argumentos, hay otra forma de oponerse, porque contradice la Ley de Dios.  Pero nuestro venerado Papa, Juan Pablo II, fue muy claro en esto de que no debería haber contradicción entre fe y razón.  Y aun más, fue un ejemplo de cómo vivir con el sufrimiento hasta el final de la vida.

Por favor, si cree que me equivoco no deje de corregirme a través de un comentario;  y deme duro en el comentario.

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