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Opinión

La asamblea nacional constituyente, un verdadero fraude

Consultado muchos textos constitucionales y ratificando el criterio de ilegitimidad y novelero desacierto por la instauración de una Asamblea Nacional Constituyente de plenipotenciarios y antojadizos poderes, desde hace 8 meses, observamos además que careció de todo soporte constitucional la creación de la misma, pues a pesar de ser literalmente cierto que desde aquel entonces atravesábamos ya por un gobierno prepotente e intolerante, el cual se estrenó prácticamente como un gobierno dictatorial desde sus inicios, aquel membrete de “mentes lucidas y corazones ardientes y de una patria que ya es de todos”, se ratifica por los resultados, el fracaso de ese mal llamado proceso constituyente por el supuesto bien del país. No era aquello precisamente lo que el país; ávido de cambios, esperaba. No queremos ser clon de ningún otro país, lo que queremos además es una patria con identidad propia.

Como Diputado (en receso), y a pesar de no endosarme ninguna culpabilidad como parte de las barbaridades cometidas por el Congreso Nacional, fue este en definitiva a quien le correspondió siempre la responsabilidad histórica de reformar o crear una nueva constitución. Pero ya podemos notar que por desgracia, no todos remamos necesariamente en la misma dirección, y haciendo un breve análisis del tema, considero que este último congreso quedó vergonzosamente debiéndole al país una factura de infinita carga moral y política. Vaya usted a saber entonces cuales y cuantos intereses personales y partidistas estuvieron siempre de por medio para que suceda lo que hasta hoy se considera como la gran afrenta de una institución tan democrática y necesaria para el equilibrio constitucional del país, tal cual es el H. Congreso Nacional; y, que por mas que se la cambie de nombre, no procederá ningún tipo de cambio positivo, decente, sensible y honesto, si sus integrantes no renuevan el verdadero patriotismo y desinterés por servir a los mas necesitados. Esa, lamentablemente, es una verdad que duele…

Opinión

¡Arranca choclos y mete al saco!

Se nos preguntó a los ecuatorianos si considerábamos que se debía proponer una nueva estructura de ley madre Constitución y votamos afirmativamente condicionando nuestro voto a que se nos presente un proyecto y entonces decidiríamos si lo aceptábamos o no.

Yo, en muchas ocasiones he escrito artículos en que afirmaba la necesidad de cambios que nos llevasen a una mayor justicia social y brinde igual oportunidades a todos.

Empero, asevere que por los plazos que se daban y las mociones de un incongruente señor Heinz Dieterich que tenía una propuesta de un “Socialismo Siglo XXI” que el mismo no sabía explicar y que justificaba que después se vería… demostraban claramente que a lo que iban es a una Carta Magna ya redactada y compendio de mil fracasos. Esa posición es inaceptable hasta para botar la basura.

Pronto vimos que ese señor Rafael Correa que logró fusionar mucha empatía con los votantes, no era el mismo que había ganado las elecciones. Salieron a brotar sus complejos, sarcasmos, sentido de inferioridad tratando de encubrirlo con una superioridad inexistente, indeciso, misógino, busca pleitos, insultador. Su forma de tratar a sus colaboradores y amigos, ¡no hablemos del pueblo!, no correspondían a la de un funcionario ni de cuarta categoría; mucho menos a un mandatario…

Opinión

El arcángel Vinicio y el gramático doctor

“Tanto en la reunión de la Junta Bancaria, cuanto en el directorio de la AGD y en las conversaciones con Falconí, estuvo presente el abogado de la Presidencia, Alexis Mera Giler, un socio del estudio Romero-Menéndez de Guayaquil, ex alumno de Falconí en la Universidad Católica, ex asesor de los ex presidentes Noboa y Febres-Cordero y cercano a Rafael Correa desde la universidad.” (“La verdadera historia”. Revista Vistazo, edición No. 982. Julio 17/2008)

Conocí a Alexis Mera Giler cuando mi mente se liberaba de a poco de pasiones y con racionalidad me decía: “Solo los jesuitas te enseñaron algo”. En efecto. El Dr. Mera fue profesor del suscrito de la materia Ciencia de Estado en la Universidad Espíritu Santo. Lejos de las calificaciones y otros medios para verificar que el alumno sabe más o igual que el profesor, nuestra relación fue más que cordial diría yo. Y luego la cosa se puso mejor. Una vez que mi contingente a toda máquina por cierto se puso al frente de la Corporación Guayas como su primer director ejecutivo, solicité el concurso del doctor como parte del brillante grupo de profesionales que se integraron como consultores ad honórem de la corporación con el objetivo de desarrollar proyectos junto a nosotros. Él era un hombre muy activo que acudía a las reuniones siempre puntual y con la opinión siempre afilada. Como quien va a clases con la lección aprendida…

Opinión

¡Quienes vamos a morir, te saludamos!

Suena cursi y es, además desproporcionado. Ni Correa es un Emperador ni el Ecuador es un coliseo en el que la muerte ronde. Lo digo pretendiendo resumir , con esa frase, lo que la dialéctica histórica nos tiene preparado: vamos a vivir una realidad distinta a la que imperaba . El “sistema” que prevalecía ( sobre el que me he pronunciado en más de un artículo) era repudiable pero , aún así, preferible al que nuestro Presidente está forjando con un entusiasmo y una dinamia que sólo conseguirán precipitar más penosamente sus desacertadas ideas. El desarrollo que teníamos era inarmónico e injusto, pero en libertad. Lo que hoy avizoramos es la desintegración del país con inusitada celeridad y violencia.

Considerar el país “ de todos” , en su acepción física, material, brutal e invasiva de las clases populares insufladas de un descarado rencor oficial , nos llevará al desastre con cánticos mendaces de fondo. Han emergido pasiones que Correa prevé positivas en su desesperada lucha por ganar el referendo , pero que no podrá controlar llegado el momento de otras definiciones históricas que sobrevendrían indefectiblemente…

Opinión

Democracia Sectaria

Es un hecho que en el juego de la democracia mandan las mayorías producto de emociones populares, eso significa que las mayorías reflejan un deseo del pueblo que les da un mandato, obligatorio en su cumplimiento. Estamos ante una mayoría producto de la emoción que reinó a nivel popular en los días previos a las elecciones que designaron a los miembros de la Asamblea Constituyente. El día de hoy, estoy seguro que no alcanzarían los ochenta asambleistas que tienen entre propios y prestados.

El tema ha pasado hacia situaciones anti democráticas. Los asambleístas elegidos en medio de la más pura de las expresiones democráticas ahora representan, los de mayoría, a la más grotesca antidemocracia. Son el sectarismo, manejado desde el poder ejecutivo para lograr con esa mayoría que representa la mas grande minoría, imponer una condición de vida que no desean ni siquiera los ecuatorianos que se encuentran desprovistos de cualquier forma de fortuna, porque somos libres, cómodos, nos gusta el fin de semana de futbol y cerveza, de música, de salsa, de playa, etc. Nos gusta escoger donde y cuando trabajamos, como lo hacemos, con quien, en que.

Opinión

Constitución a la Carta

Nuestras 19 constituciones anteriores, sumadas a las buenas intenciones legislativas de muchas dictaduras militares que normaron por Decreto a su antojo y que se fueron intercalando desde que somos república, nos hace ver con claridad que una norma fundamental o la legislación en sí, no logran cuajar buenos resultados. ¿Por qué ahora debemos poner tantas esperanzas en la Constitución vigésima, peor si es tan extensa, reglamentaria e impuesta bajo las no ocultas intenciones de perpetuar al menos por una década a Rafael Correa, un inesperado personaje cuya personalidad parece trastornada cuando algo se sale de su entender o parecer?

Yo soy un jurista frustrado. Cuando cursaba el quinto año de derecho, durante ocho meses intentamos aprender y entender un extenso y enredado articulado de una flamante Ley de Cheques puesto en vigencia por la dictadura de los años sesenta. Terminado el curso, en cosa de dos semanas, fue derogada esa ley por Decreto, debido a la sintaxis, extensión, e incoherencia. Luego de ser un enamorado del Código Civil vigente en aquel entonces y redactado y pulido por un poeta como lo fue el chileno Andrés Bello…

Opinión

Mis razones por el ¡No!

Es importante recordar que la Constitución no debe ni puede tener ningún punto que vaya en contra de sus ciudadanos. Basta un punto en contra, para que tengamos la obligación moral de votar ¡NO!

  1. Votaré ¡NO!, porque soy cristiano y no puedo aceptar que se asesine sin misericordia a los más débiles, a los no nacidos.
  2. Votaré ¡NO!, porque se quiere eliminar las autonomías que permiten el desarrollo de las diferentes regiones del país, y volver al centralismo destructor y absorbente. Autonomías = Subsidiaridad.
  3. Votaré ¡NO!, porque lo que necesita el pueblo es empleo y no caridad. Las leyes que se están dictando ahuyentan la inversión y destruyen a las Empresas. Sin Empresas no hay empleo y sin empleo los ciudadanos se morirán de hambre, por más que bonos de miseria que se den.
Opinión

Prohibido Opinar

Los comentaristas y talentos de pantalla de los canales incautados por el AGD han sido conminados a tratar únicamente temas propios de su especialidad. La teoría de “zapatero a tus zapatos” ya es de todos.

Así los economistas, bien hecho, sólo podrán hablar de economía, los ingenieros de ingeniería, los psicólogos y psiquiatras de los políticos, los camarógrafos de las cámaras, y así sucesivamente.

Los abogados somos los únicos que podremos hablar de la nueva constitución y opinar sobre sus artículos ahora llamados por la corte de Montecristi articulados.

Pero el acto de votar, derecho consagrado actualmente a todos los ecuatorianos con capacidad e idoneidad para sufragar, con excepción de los adolescentes no niños mayores de 16 años futuros sufragantes, es fruto de una evaluación cognoscitiva del contenido del proyecto constitucional, sometido a referéndum. El voto es un acto democrático resultante de dicho proceso de conocimiento y evaluación, y el individuo una vez poseído de un criterio claro respecto del proyecto constitucional según su sano juicio procederá a decidirse por el no o en caso contrario, por el si…

Opinión

La majadera

Martha tiene ancestros políticos por ambos lados de su sangre. Un padre presidente, un tío presidente y otro tío vicepresidente. Inexorablemente su destino era la política.

La considero una persona sujeta a sus convicciones. Sin embargo, su cercanía con el gobierno y la actitud dócil frente a las órdenes emanadas desde las oficinas de la dictadura, han hecho que no apruebe su conducta política.

No comparto sus ideas, así como tampoco su apoyo hacia un régimen que la usó para su propio beneficio.

En la inauguración de la construcción de la refinería sin licitación, públicamente le argumentó al emperador que dicho proyecto se debería construir en otro sitio. Por esa razón su majestad se volvió encolerizado contra ella y le dijo majadera; cállese.

El Guayaquileño madera de guerrero y bien hombre, idolatra a las mujeres. Romántico y apasionado, tiene en el respeto a la dignidad femenina una de sus mayores virtudes. El Guayaco reverencia el honor de la mujer como una norma de vida.

El verdadero majadero es el mandatario…

Opinión

Autonomías, Toni y Mae Montaño

Regiones autónomas entre provincias colindantes y que cuenten con un peso poblacional específico por norma. La gran innovación de la Asamblea de Montecristi según la manabita que preside la mesa constituyente número 4. Como nunca antes una Constituyente permite este gran avance en materia de administración política ecuatoriana, según la señora Hidrovo. ¡Mentira! El Art. 229 de la actual Constitución ya permite la mancomunidad sin mayor trámite que un acuerdo escrito entre provincias, cantones o parroquias. ¿Mentira o ignorancia? Si es mentira, la mala fe se castiga en urnas. Y si es ignorancia, no nos sorprende esto: declarar al agua como un derecho es propio de rústicos.

Si Guayaquil se constituye en distrito metropolitano, significa separarla de su calidad histórica y económica de capital de provincia, la provincia más poblada y sensible del país. ¿Por qué esto? Para entronizar la tesis estatista de que la patria prevalece sobre todo lo local, como si esa patria no es más que la suma y participación ordenada de las pequeñas localidades. La autonomía es y debe ser provincial por conveniencia y ahorro de recursos siempre escasos. La división provincial ya existe y está asentada por décadas en el imaginario popular; no es necesario crear organismos o instituciones que disparan el gasto público. ¿Y la participación ciudadana con sillas vacías en consejos y un aparatoso cuarto poder del Estado? ¡Falacias! La participación ciudadana se concreta mediante un sistema de elecciones por distritos, parroquias electorales donde vecinos votan por sus vecinos eficientes, que cumplen la palabra empeñada. Si es eficaz, se reelige; si es un mentiroso, se lo deshecha. Nada de esto entienden en Ciudad Alfaro. Todo para el Estado, nada para los cantones o provincias…