Últimos artículos

Opinión

El voto razonable, y el voto razonado.

Todavía recuerdo con nostálgica amargura, lo que me contestó una compañera de aula universitaria al preguntarle por quien iba a votar para presidente en las elecciones del año 1992, (eran nuestras primeras elecciones presidenciales), a lo que ella muy emocionada me respondió que lo haría por Sixto, quien en definitiva terminó siendo Presidente de los ecuatorianos durante el período 92 – 96; mi congoja no fue porque quien fuera mi candidato haya perdido en segunda vuelta, sino, que los argumentos de ella para consignar el voto a favor del arquitecto Durán Ballén, fueron que Sixto “era bonito, que se parecía a su abuelito”.

Opinión

Marisol y el Proyecto de Constitución

Dolorosamente resulta comprobar el inmoral y enfermizo concepto que ciertos personas tienen sobre el irrespeto de un derecho tan sagrado como es la vida. Y digo dolorosamente, por cuanto estos conceptos se definen supra aberrantes al momento de intercalárseles y/o anteponérseles palabras a dichos criterios, como por ejemplo, “dignidad”, “moral”, “derechos de decisión en sus cuerpos”, etcétera.

Es preciso recordar que vivimos en una era totalmente convulsionada en sus principios; sean estos de índole moral o de tipo religioso, como para entender que lo que en siglos anteriores representaba una fortaleza espiritual y de reivindicación de valores, ahora precisamente se los esta convirtiendo en causales decadentes por esencia. Resulta pues muy fácil conceptuar la vida como un “derecho simple” y casi secundario…

Opinión

La vía a la Costa y los distritos electorales

Al caer las siete y cuarenta y cinco de la noche de un viernes, era ya la hora de salir de mi oficina; y cuando esta llega, con mi maletín sobre el escritorio comienzo a guardar material de lectura para “entretenerme” el fin de semana.

Como es normal, subo, enciendo mi vehículo y comienza una diversión: el manejar con la ventanilla abierta sintiendo el viento golpeando mi rostro, sigue siendo para mí una diversión. Ruedo por Malecón, tomo la calle Loja, para subir por el paso elevado de Julián Coronel, surco los alrededores de la Universidad de Guayaquil y me adentro en Urdesa; pero ¡ojo! todo esto me toma más de veinte o treinta minutos, por desgracia de conductores apresurados e indiferentes que cierran las bocacalles, más semáforos apagados, sin olvidar la complicidad de vigilantes de tránsito acalorados.

Opinión

El engaño y la mentira

Las aseveraciones y pruebas presentadas por el Ab. León Roldós y por el Econ. Pablo Lucio Paredes en referencia a las modificaciones y cambios introducidos al texto de la Constitución que se planificó y se redactó en Montecristi, resultan inverosímiles por la ingenuidad de los autores de los cambios, al suponer que nadie iba a tener la acuciosidad de revisar el texto final, quizás pensaban que el cansancio de las ultimas madrugadas y el programa de nuevos sucesos que tenia programado realizar el gobierno central, no darían cabida a la responsabilidad de una revisión final.

Opinión

Los intelectuales en el poder

Decía Talleyrand que un Ministro de la Policía es un hombre que se ocupa, en primera línea, de todos los asuntos que le importan y, en segundo lugar, de todos los que no le incumben.

En el Ecuador, desde hace algunos años, alguna bestia salvaje o, quizás, una gordita horrorosa, tuvo la infeliz idea de llamar Premier a ese ministro. Y él de turno se lo creyó. Y la costumbre prosiguió. Y ese Ministro comenzó a hablar sobre todas las cosas de la cosa pública y a exhibir su rostro allí donde debían estar otros, sin importarle que fueran asuntos que no le concernían. Todo un entrometido haciendo las veces de alter ego presidencial. Surgió entonces la necesidad de que ese hombre posea una versatilidad intelectual de primer orden..

Opinión

Dicen conocer a Dios y no lo conocen

Perdonen que me meta con Dios en este artículo, pero me han impresionado terriblemente las palabras del Primer Mandatario en el parque central de Nanegal del jueves 12 de septiembre, dirigidas básicamente a la Arquidiócesis de Guayaquil, por el “crimen” de estar en contra de su mamarracho de proyecto de constitución que es abortiva y reconoce todo tipo de “géneros” y “familias”, por más publicidad en contra de estas incontrastables verdades, que el gobierno realice con la mayor desvergüenza.

¿Se dan cuenta estimados lectores de lo peligroso que resulta un individuo que piensa de esta manera? ¿Analizan ustedes al abismo al que nos está conduciendo un individuo con estos convencimientos en su alma? La Arquidiócesis de Guayaquil NO CONOCE A DIOS. Solo él, EL ILUMINADO, EL ELEGIDO POR DIOS, lo conoce.

Opinión

Tengo dolor de país

La canción de Piero dice así, “…que será de mi país… país….” Lo parodio y pregunto lo mismo, pero mi canción se ahueca por que tengo dolor de pueblo, dolor de la angustia de mi gente, sin exclusiones, porque todos son “mi gente”, el de Samborondn, el de Tarifa, el de Guayaquil, el de Quito, los afiliados a los clubes de diferentes tipos, no hay distingo entre unos y otros, todos somos ecuatorianos, no diferencio entre blancos, negros, indígenas, pobres, ricos, campesinos, cholos, montubios, los últimos excluidos de las posibilidades de ser ciudadanos de primera clase como los indígenas, por no ser contemplados en los derechos propios exclusivos de ellos.

Opinión

Poner a la gente en movimiento…

Hace algún tiempo leía en un libro magnífico que en realidad existen cuatro cosas que ponen al ser humano en movimiento, en acción diríase mejor… el amor, el temor, el odio y la fe…

“Agazapado y esperando en la conciencia colectiva yace el odio…”, dice Daniel Goleman en el prólogo de su interesante libro –Emociones destructivas-, “como una presencia ominosa, aguardando el momento propicio para irrumpir de nuevo en escena. Y esto es algo que, en mi opinión –dice el autor-, seguirá ocurriendo una y otra vez hasta que acabemos comprendiendo las raíces del mismo –y del resto de las emociones destructivas- y encontremos, finalmente, el modo más adecuado de mantenerlo a raya”.

Opinión

Signos de Puntuación

Por error ocurrido en mi oficina, se envió para su publicación el artículo “CONSTITUCIÓN SIN SIGNOS” que había llegado a mi correo electrónico, por lo que no es de mi autoría.

El error se dio en razón de que yo había escrito, y estaba listo para su envío, un artículo titulado “SIGNOS DE PUNTUACIÓN” que coincidentemente tiene los mismos argumentos que el artículo primeramente mencionado, esto es, que me refería a la negativa actuación de Fernando Cordero ante los hechos cometidos entre gallos y media noche, por aquellos que metieron las uñas en los textos constitucionales aprobados en Montecristi, y que ahora el “corcho” pretende minimizarlos para lo cual se ha investido de un carapacho tan duro que podría ser la envidia del mismísimo “solitario George”.

Opinión

El robo diario de nuestro dinero

No hay peor presumido que el nacido chiro.

El que no tenía donde caerse muerto y de repente consiguió dinero ajeno sin haberlo trabajado, despilfarra todo lo que puede.

Peor si ha sido resentido y por esos errores del destino, maneja dinero que no es propio y es un ególatra prepotente. Con estos antecedentes, invariablemente malgastará toda la plata que no sea la suya.

Correa es un caretuko sin vergüenza. Y digo que no tiene vergüenza, por que con el cinismo más grande del que haya hecho alarde presidente alguno, vota diariamente el dinero que es producto de nuestro esfuerzo en forma ilegítima e ilícita.