Autor: Mario Fiorentino Coello

Opinión

Guayaquil y la estatua

Los organismos aduaneros han declarado en abandono la estatua del Presidente y Alcalde León Febres Cordero Ribadeneyra. Por su parte, el Alcalde de Guayaquil declaró que con el monumento hecho en Ecuador, (que siempre fue considerado temporal), ya se hizo respetar la competencia del Cabildo y por ende ya se rindió homenaje al fallecido Presidente y Alcalde. Igualmente aseveró que pueden hacer “lo que les dé la gana” con el monumento esculpido en España por el afamado artista Víctor Ochoa.

Estando así las cosas, es fácil intuir lo que va a suceder de no mediar un cambio de rumbo por parte de por lo menos uno de los dos bandos en conflicto pues la intolerancia y el odio político de grupos como “Diabluma” y otros, (léase los remanentes de AVC), permiten vislumbrar que lo que se pretende no es solo impedir la colocación de la escultura sino incluso su destrucción pública. Intentan vanamente ofender la memoria de quién dedicó los mejores de sus últimos años a refundar la ciudad que lo vio nacer, luego de haber sido el eje de la política nacional y por ende de su historia, durante más de 25 años. Piensan que al hacer desaparecer una escultura lograrán borrar el recuerdo que vive en el fondo de los corazones de todos los guayaquileños y ecuatorianos de bien. No entienden que los recuerdos no se borran jamás y menos cuando son gratos.

Opinión

La Prensa, Los Ciudadanos y Los Derechos de Cada Cual.

Las prensa clama normalmente por sus derechos que los considera inalienables e intocables pero lamentablemente hay que reconocer, hablando concreta y específicamente de nuestro país, que al igual que defiende los suyos, no hace lo mismo con los derechos de sus lectores y/o de los ciudadanos en general. La mayoría de las empresas periodísticas usan pues la doble vara para medir: la larga para ellos mismos, la corta para los demás. A su mejor conveniencia y sin pudor alguno.

Un ejemplo claro de eso es lo sucedido hace pocos días con una carta que Dn. Xavier Neira M., enviara a la Revista Vistazo, (que junto a su fraterna Ecuavisa han sido hogar de algunos de los más conspicuos “arrepentidos tardíos” y promotores del Correato), con relación a un artículo del Sr. Jorge Vivanco, respetabilísimo comentarista de dicha revista y del Diario Expreso.

Opinión

La Estatua

El título tan escueto responde a una realidad inobjetable: hoy por hoy en la ciudad y en el país sólo se discute de una estatua y al paso que vamos, la discusión, alimentada por el odio y el resentimiento, tiene para rato, quizás recién ha comenzado.

Es destino de los hombres realmente transcendentes el generar polémica, durante su vida terrenal y después de ella, y mientras más trascendente su paso por la vida y sus obras, tanto mayor es la polémica que dejan atrás, tal y como sucede en este caso. Ejemplos sobran en nuestra historia: Rocafuerte, García Moreno, Alfaro, Velasco Ibarra. Como ya he manifestado en artículos anteriores, León forma parte de ése selecto grupo a los que Mons. Arregui, (nuestro Arzobispo y Presidente del Comité promotor de éste monumento), denominó en su momento y con mucho acierto como los “forjadores de la historia”, y esto es un hecho cierto e inobjetable, hasta para sus críticos y enemigos. Por ahí, punto final a la discusión, pues nadie, ni siquiera el Presidente Correa como dueño del circo ni sus payasitos como el inefable Gobernador Cuero y los “diablumas”, lo discuten. Es claro que en el fondo de su corazón, lo que ellos quisieran es que la estatua o no se levante o se levante en algún remoto muladar, para escarnio del homenajeado y para alegría de sus pequeños espíritus y por cierto para satisfacer el afán de venganza de los AVCs hoy enquistados en el Gobierno, junto con alguno que otro guerrillero jubilado, como el que hoy se ha convertido en sepulturero de una institución fundamental del Estado ecuatoriano.

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Carta abierta a Carlos Jijón

¡ Jijón !:

Acabo de leer tu enésimo ataque a León Febres Cordero comparándolo con Correa. Es evidente que a través de los años no has podido dominar tu odio, tu envidia y tu resentimiento social hacia ésa figura histórica tan innegablemente trascendente y que ésos sentimientos negativos se han convertido, dentro de ti, en un veneno amargo aunque más inocua que la hiel para el objeto de tus ataques. Comparar a León con Correa, es un acto no solo de odio y resentimiento sino también y principalmente de profunda ignorancia, agravada por la ceguera que tu veneno te causa a ti mismo. Como no te atreves a atacar ahora frontalmente a Correa, por miedo a terminar como Palacio, en el exilio y viviendo anda tú a saber cómo, te ensañas con singular cobardía con la memoria de un hombre muerto, cuando éste ya no puede defenderse por sí mismo aunque sus amigos y coidearios lo sigamos haciendo con pasión y afecto, como lo seguiremos haciendo hasta el final de nuestros días.

Tu artículo está lleno de sofismas, más bien es en sí mismo un real “monumento al sofisma” y la pobreza de tu lógica y análisis no amerita que se lo analice y refute puntualmente.

Opinión

Entre el Sida y el Cáncer – El desenlace final (3)

Finalmente es imposible no comentar la actitud de los Vargas Llosa, padre e hijo, principalmente el primero. Es innegable que la obtención del Premio Nobel potenció grandemente la popularidad de Mario Vargas Llosa a nivel del todo el país lo cual le otorgó en este preciso momento, una aún por cuantificar pero innegable influencia a nivel de opinión pública. Bien se podría afirmar que una parte del estrecho margen con el que Humala ganó la Presidencia, se lo debe a este apoyo del inefable “escribidor”. La incongruencia aquí estriba en que luego de pasarse alrededor de 30 años promoviendo una filosofía política calificada acertadamente por un analista de muy clara visión conceptual como “liberalismo salvaje”, al final casi de su trayectoria pública venga a apoyar frontal y radicalmente a quién hasta hace muy poco se ubicaba en sus antípodas ideológicas, propugnando tesis opuestas a las de Vargas Llosa. Por cierto el escritor, en el más puro estilo del “capitán Araña”, (el que embarca a la gente y se queda en tierra), no vino al Perú a votar aduciendo un extremo cansancio generado por “la intensa labor desplegada para promover la campaña de Humala”. Parece que habló mucho por teléfono y eso le causó un agotamiento que indujo a su médico de cabecera a “recomendarle el abstenerse de volar en avión”…

Igual es el caso del hijo, el también inefable “niño Alvarito”, como lo motejó una comentarista política limeña, que luego de haber sido hace varios años coautor del célebre libro llamado “Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano”, en el que se atacaba despiadadamente a todos aquellos que profesan las ideologías afines a las que siempre ha defendido Humala, terminó al igual que su padre, apoyando a dicho candidato que ciertamente pertenece a la categoría que en su libro tan duramente criticó. Ahora se lo menciona como aspirante a la Cancillería, lo cual implicaría una serio golpe para la diplomacia peruana, asentada en el Palacio de TorreTagle, tradicionalmente manejada por auténticos profesionales de la materia lo que la llevó a ser una de las mejores del subcontinente.

Opinión

Entre el Sida y el Cáncer – El desenlace final (2)

El grupo de Humala en cambio, como dicho anteriormente, si tuvo una organización evidentemente dirigida por los dos asesores brasileños vinculados al “Partido de los Trabajadores”, que funcionó como un reloj y tuvo la capacidad de llevarlo de menos a más, aprovechando y capitalizando los errores de los rivales. Además resulta muy claro que tuvo muchos recursos y todo hace pensar que en su gran mayoría no eran recursos locales. Se ha especulado mucho pero sin aportar pruebas concretas y contundentes, más allá de las declaraciones de un ex – Embajador USA ante la OEA, sobre un financiamiento de 12 millones de dólares por parte del gobierno venezolano que habría sido introducido en efectivo por tierra vía Bolivia. Es un hecho innegable que la Embajada Venezolana en Lima ha mantenido en estos últimos años, un activismo político que trasciende los límites normales y tolerables dentro de lo que es la actividad diplomática. Adicionalmente y como ya mencionamos en un artículo anterior, es un secreto a voces que la empresas brasileñas que operan en el país lideradas por la que más presencia tiene en el país, obviamente para defender su posicionamiento local, apostaron por el candidato Humala y aportaron grandes sumas de dinero a su campaña.

Opinión

Entre el Sida y el Cáncer – El desenlace final (1)

En las anteriores entregas sobre las elecciones peruanas, publicadas en Abril 19, 20 y 26, analizamos lo sucedido en primera vuelta. Hace poco más de una semana se dio la segunda vuelta y el ganador fue el candidato de la línea de izquierda aunque en justicia se le debe conceder por ahora, el beneficio de la duda en cuanto a la línea que seguirá, si la chavista y retrógrada del “socialismo del siglo XXI” o si más bien se adhiere a la más actualizada línea brasileña de Lula y Roussef, parecida en temas de política económica y social internos a la de los socialistas modernos como los españoles, chilenos y uruguayos. Para tener una visión clara habrá que esperar los primeros nombramientos y a mediano plazo habrá que esperar algunos meses, quizás incluso un año, para poder tener alguna certeza sobre el rumbo real que el nuevo Gobierno adoptará.

Como comentábamos en el artículo del 19 de Abril, la antipolítica llegó al Perú mucho antes que a otros países; algunos sostienen que acá los partidos tradicionales desaparecieron o comenzaron a desaparecer mucho antes que en otros países, incluido el nuestro, y viendo las cosas objetivamente, hay que reconocer que así es y así lo demuestra la segunda vuelta del año 1990 entre Vargas Llosa y Fujimori padre, representantes ambos de sus respectivos “movimientos” ajenos a los partidos tradicionales.

Opinión

Entre el Cáncer y el Sida (Final)

En segundo lugar, quizás por los ímpetus de sus juveniles 35 años, la noche de la primera vuelta, precisamente en el momento en que más tenía que comenzar a atraer a los opositores a su padre, se dio el lujo de proclamarlo desde un balcón del antiguo Hotel Bolívar como “el mejor Presidente de la Historia del Perú”, frase que ha generado los inevitables y abundantes comentarios en contra. No hay que olvidar que se la acusa de representar la tendencia de un golpista, en alusión al “auto – golpe” de Estado que protagonizó su padre cuando en 1992 “disolvió” ,(tal fue el término que utilizó en su célebre cadena de televisión), el Congreso para luego llamar a una Constituyente que le fabricó una Constitución casi a la medida y que aún sigue vigente.

Lo cierto es que hoy por hoy y ante la aparente y quizás momentánea debacle del APRA, el fujimorismo aparece quizás como el único partido político más o menos estructurado y disciplinado a nivel nacional. Los demás son simples “movimientos”, tan momentáneos como las elecciones.

Opinión

Entre el Cáncer y el Sida (2)

Esta primera etapa del proceso electoral que acaba de concluir el Domingo 10 del presente mes, ha sido bastante atípica en lo que al entorno latinoamericano se refiere pues han sido cinco los candidatos que han ido alternándose en las preferencias de los electores. Aunque a la luz de la teoría política, no hay de qué sorprenderse pues no cabía esperar otra cosa con una tendencia consolidada tras un solo candidato y la otra fragmentada en 4 candidaturas. El resultado era obvio.

Los cuatro candidatos de la línea de centro-derecha y derecha, subestimando claramente al representante de la otra tendencia en base a encuestas cuya calidad y seriedad ha dejado muchas dudas más allá que razonableitas, se dedicaron a fagocitarse entre ellas, criticándose duramente, con excepción de la candidata Fujimori que mantuvo un perfil distinto, con prácticamente ningún ataque a sus opositores, aún cuando por representar lo que representa, a ratos recibió ataques muy fuertes. Se olvidaron que toda tendencia desunida, siempre será vencida.