El Mundial de Futbol 2010 nos ha presentado elementos inusitados. El bastante aceptable horario de transmisión televisiva nos ha permitido ver inagotables sorpresas.
Que Hino se llama Mavesa.
Que llame al 2020 y poder tener 500 dólares por día y al final, no recuerdo, que cosas bonitas… Valga la oportunidad: Alguien sabe: ¿Quiénes se han ganado los premios en tantas promociones que se llevan a cabo? ¿Cuántos han sido engañados con el cuento de: ¡Te la ganaste!? ¿El monto de la recaudación y su relación con los premios?
El tema Waka Waka interpretado por la exquisita Shakira; países, fortalezas del deporte fútbol, doblegados; y, para Ecuador, ¡Guácale!, ametrallamientos con subjetivas y dispendiosas publicidades pagadas con nuestro dinero.
Es fácil imaginar a los que durmieron frente a los hospitales del IESS preguntarse, como dijo nuestro estimado doctor Wladimiro Álvarez, ¿”dónde está la plata”?, en el momento que él Gobierno manifestaba los cientos de millones de dólares gastados en servicios médicos y luego caer muertos de risa al saber de la medicina que teóricamente recibían.
Los vecinos que, entre el tiroteo de los sicarios y los gritos de la señora despojada de su cartera, escuchaban los gastos en seguridad. La gran masa humana que el único trabajo que tendrían en el día sería cambiarse de posición en la hamaca, mientras el Mipro gritaba que habían creado miles de millones de empleos.
No faltaban los que se quedaban boquiabiertos al saber que el lema del Gobierno es: ¡Y qué!
Pues sí ¡Y qué! de la Constitución si yo hago lo que me viene en gana.
¡Y qué! Si mentimos con la gratuidad de los estudios universitarios… las carreteras… la ayuda a los damnificados por el invierno…
¡Y qué! Si echamos la zarpa al dinero de los jubilados o que deberían servir para financiar el mejoramiento de la vida de los propietarios de esos caudales con préstamos ágiles para viviendas.
Ya… pues… ¡Y qué...! ¿Qué vas a hacer? ¿Ah? ¿Ah?
¿Estás loco? Si ya tengo todo bien amarrado.

Irene Hurtado Y.