Como ocurre cada cierto tiempo, un terrorismo sicológico ataca a la Junta de Beneficencia de Guayaquil. Generalmente viene de personas envidiosas o de quienes realmente no entienden lo que es trabajar en equipo, de buena fe, desinteresadamente y pensando sólo en el bien común. O simplemente no entienden el concepto de la Junta.

No creo conveniente hablar de su historia ni del enorme trabajo desinteresado que hace para ayudar a las personas necesitadas de muchas ciudades y provincias, porque de eso ya se ha hablado hasta la saciedad.

Mientras no haya una solución superior para mejorar la calidad de vida de nuestros hermanos ecuatorianos, y hablo tan en plural, porque no sólo la Junta de Beneficencia de Guayaquil atiende a guayaquileños. Mientras no haya una mejor solución, no se puede tocar a la Junta sin hacer tanto daño a la muchísima gente que se beneficia. Por lo tanto definitivamente ¡No! Sino hay una buena opción de reemplazo la Junta de Beneficencia de Guayaquil se mantiene y punto. So pena de una gran pelea entre los rebeldes contra los amantes de la ayuda del bien común a través de filantropía.

Lo que pasa es que cuando se quiere hacer una cortina de humo para hacer pelear a unos mientras otros hacen y deshacen se les cargan injustamente a diferentes personas o instituciones.

Y en este caso con un vandalismo intelectual se trata de dañar la imagen de la Junta de Beneficencia de Guayaquil que es la institución que mas ayuda desinteresada ha dado en el Ecuador en este momento y a través de la historia.

En vez de envidiarla dañinamente, no haría mal una envidia sana para que formen instituciones parecidas en varios rincones del país para que el Estado pueda bajar su presupuesto anual y con esto los impuestos; porque muchas de sus funciones estarían cubiertas por la generosidad de nuestros hermanos ecuatorianos. Vivimos en medio de un pueblo rebelde: tienen ojos para ver y no ven, oídos para oír y no oyen, porque somos un pueblo rebelde. Pero no podemos darnos el lujo de retroceder por los “atrasa pueblo”. Los ecuatorianos con mente limpia vamos a pelear por la Junta de Beneficencia.