Los Hermanos Cara Dura (1980) es el título en castellano (Blues Brothers en inglés) de una de las mejores películas cómicas de todos los tiempos. Cuenta la historia de dos hermanos (Jake y Elwood) músicos fracasados pero con mucha actitud, que al salir de prisión se enteran que el orfanato en donde crecieron será cerrado por falta de dinero. Entonces, los hermanos deciden recaudar los fondos para salvar el lugar donde vivieron toda su niñez y juventud; para ello reúnen a su banda de blues y preparan un gran concierto; y aunque están en medio de una ¨misión de Dios¨ (según ellos) cometen muchos errores que ponen en peligro su verdadero objetivo.
Pues para no quedarnos atrás, en nuestro país también tenemos nuestra versión de los famosos Hermanos Cara Dura (o hermanos Care Tuco en léxico local). Como en la película reunieron a su banda (en este caso no precisamente musical) para entrar en una “misión divina” que era la de salvar al Ecuador de la descomposición y corrupción que aún hasta ahora estamos sumergidos.
Estos hermanos al igual que los de la película, también cantan y bailan (aunque muy mal) para poder ganar el aprecio y cariño de la gente. Y como se trata de unos hermanos con mucha actitud, al igual que los de la película, cuentan chistes y hablan de manera jocosa (especialmente el Hermano Cara Dura mayor) para divertir a las masas y así lograr el aprecio de varios sectores de nuestro país.
Sin embargo, al contrario de lo que sucede en la película, en nuestra versión de los famosos Hermanos Cara Dura, no existe lealtades ni respeto entre ellos. La famosa “misión divina” en la cual ellos se habían enfrascado ya no es más divina y mas bien parece por parte del Hermano Cara Dura Menor una misión destinada a obtener el control total del estado para poder mantenerse la mayor cantidad de tiempo posible (200 años según él, aunque no me explico cómo piensa vivir tanto) e imponer un sistema mañoso venido de tierras Bolivarianas que nada de bueno tiene hasta ahora.
Pero ustedes se preguntarán, ¿Por qué Hermanos Cara Dura? Simple mis estimados compatriotas. Estos hermanos tienen la habilidad de mentir, contradecir y engañar, no importa lo que tengan que hacer para lograr sus objetivos. Como dije, al principio la misión era una sola, ahora cada uno de ellos tienen sus propias “misiones divinas”. La del menor ya la expliqué, pero la del mayor es aún más controversial: “combatir al Hermano Cara Dura Menor y quitarle el poder”.
Quizás sea ésta pelea cuestión de egos o intereses económicos, pero amigos, seamos frontales, ni el uno ni el otro son sinceros. Ambos, el uno en el poder y el otro atrás de él propiciaron la división de la Provincia del Guayas para lograr su control, pisoteando nuestra historia y orgullo (cosa que gracias a Dios no ha pasado porque nadie les cree que aman a Guayaquil y Guayas después de lo que impulsaron). Tampoco creo cuando dice el Hermano Cara Dura Mayor que salvará al Ecuador de su hermano que Él MISMO AYUDO A CONSEGUIR EL PODER.
Pues resulta que ni el uno sabía de los negocios del otro que mantenía con el gobierno, ni que el otro sabía que lo que se impulsaba era un sistema socialista fracasado. ¡Acaso nos creen ilusos! Si no fuera por la poca prensa libre, hasta ahora dichos negocios y dicho proyecto político no se hubieran fragmentado.
Y la pregunta es: ¿Quién nos defiende de los Hermanos Cara Dura? Es una interrogante difícil de responder, ya que lastimosamente la mayoría de la población e incluso muchos sectores productivos del país creen que ser un buen político o ser un gran líder es contar chistes y hacerse el payaso, junto con un discurso demagógico. ¿Será que la ciudadanía deja que un nuevo clan político gobierne al Ecuador en los años venideros?
Compatriotas, aunque nos hemos divertido mucho con sus bromas, chistes y hasta con sus peleas, la realidad es que no podemos, ni debemos dejar que el futuro del país sea manejado de ésta manera tan ficticia e irreal. A los empresarios, piensen a largo plazo, no actúen solo por intereses o por personajes que dicen defender la producción cuando en el pasado fueron parte de los que la atacaban. Lo mismo a la poca prensa libre que existe actualmente. Es hora de que nuestro país no sea manejado por actores de película sino por personas de carne y hueso, que quieran un cambio para el bien de la sociedad.
La película tuvo una segunda parte en el año 2000, espero sinceramente que nuestra nación no permita que exista una segunda parte de la versión local gobernando a nuestro país. ¡CUIDADO NOS DEJAMOS ENGAÑAR NUEVAMENTE!

Espero que los Hnos Correa no sean como los Castros que tienen sumerguido al pueblo de Cuba en la mas completa ignorancia que ya dura mas de 50 anios de monarquia politica.