Eres, al fin y al cabo, lo que tus decisiones han hecho de ti. Buenas o no tan buenas, tú decides en última instancia, pese a los consejos y a las orientaciones que puedan darnos, siempre escogemos hacer una cosa y no otra… ¿verdad?. Viktor Frankl, el famoso psicólogo vienés, hablaba de una “libertad última” para la toma de decisiones, y lo hacía en el marco de su famoso libro “El hombre en busca de sentido” a propósito de su reclusión en un campo de concentración nazi durante la segunda guerra mundial… “había un lugar en donde ellos no podían entrar”, afirmaba, “pues podían maltratar mi cuerpo y hasta obligarme a hacer cosas execrables, sin embargo, había un sitio en donde sólo yo decidía, mi mente, mi razón, en ese recóndito lugar vivo yo, por tanto soy yo quien decide aún en circunstancias trágicas”.
Pero así como existe esa “libertad” última sobre la cual ningún otro ser humano puede intervenir, nuestra propia mente nos juega “malas pasadas”. Los filtros cognitivo-afectivos suelen ser desvastadores con su influencia. Instalados allí desde el nacimiento y en relación directamente proporcional a nuestro contacto permanente con el ambiente (padres, maestros, medios de comunicación, etc), vamos –en mayor o menor grado- desarrollando esos verdaderos obstáculos para el pensamiento que provienen… ¡de nosotros mismos! y que al filtrar nuestro accionar cotidiniano, intervienen sobre las decisiones personales que tomamos poniéndoles el sello claro de la complicación para uno y para los demás. Los filtros mentales como: la visión de túnel, la polarización de la mente, el egocentrismo, la soberbia, la rigidez mental o el tan común “sí, pero…”, etc, son –a no dudarlo- los verdaderos limitantes para el éxito personal, grupal, mundial…
Allá por los años setenta, en Harvard, el programa para el desarrollo de la inteligencia, ponía al descubierto estos “filtros” como obstáculos mentales que impedían el desarrollo cognitivo-afectivo de los estudiantes que ingresaban a sus aulas. Son aprendizajes que repetidos constantemente se fijan en nuestro cerebro por efecto de las uniones neuronales y descargan –a veces inconscientemente- cuando hablamos, pensamos, tomamos decisiones. ¡Cuán terrible es tener en el aula a estudiantes “sí, pero…”!, poniendo dudas, deteniendo el avance, sin aportar el “algo más” y desviando los temas hacia lo intrascendente. ¡Un profesor rígido es un “hueso duro de roer”! –dirían los más jóvenes-, pero es que en un mundo en donde se valora las diferencias y flexibilidad no caben, molestan e impiden. Qué decir de la “soberbia” como filtro, y si es intelectual… ¡cuánto afecta a las empresas e instituciones!, si por desgracia toca un jefe así, o una autoridad con esas características…
Por donde se lo mire, todos –en mayor o menor grado- hemos desarrollado “filtros mentales”, como producto de hogares destruidos, maltratantes y complejos, o simplemente por la inadaptación de los padres de familia a los grandes cambios que la Cultura orienta y que requiere de nuevas formas de comunicación con los hijos e hijas y de una gran dosis de amor para formarlos. ¿Qué nos queda?. Hacerlos conscientes, aceptarlos y tomar la decisiones de trabajar sobre ellos. ¿Borrarlos?, cognitivamente muy difícil. La respuesta parece estar en la creación de modelos opuestos que cual “antídotos” se desarrollen en la mente para que en el momento “de la verdad” descarguen frente a los embates comunicacionales como por ejemplo el de la toma de decisiones. ¿Quiere mejorar?, pues comience por “verlos” en su mente, reconocerlos, aceptarlos y trabajar honestamente sobre ellos. Talvez eso establezca la diferencia entre ser feliz y tener felicidad.

Como siempre cada discurso que ud. emite es acertado e interesante.
Ex-alumna suya de la escuela de trabajo social de la catòlica, jamàs olvidarè:
\"los gerentes no se excusan, llegan a tiempo\"
Saludos
Que Dios y la Virgen sigan iluminando su vida.
gracias.
pero me gustaria saber mas acerca de eso y sobre la materia de resolucion de problemas
de aplicarlo en la vida diaria
tendriamos una proyección mental hacia el futuro muy diferente.
pues la verdad a mi me gusto muxo como explico este tema iio estudio primer semestre de prepa y me dieron ese tema pero no entendi mu bn pero ahora que lei su discurso lo en tendi perfectemente gracias adios
GRACIAS.