Tanto se ha comentado sobre la educación superior, que ha promovido la idea de crear una nueva ley, para que se planifique y se controle la educación superior, bajo criterios y conceptos que mas que planificar y regular la educación, parecería que lo que se desea es controlar a los educadores para orientar la mente universitaria hacia criterios y conceptos convenientes a los intereses políticos y no educativos de la juventud ecuatoriana.

La educación tiene su raíz en los primeros años de la educación, desde la enseñanza parvularia, por eso si esa raíz es débil y enfermiza no generará los verdaderos frutos que se anhelan para la juventud, pensando fundamentalmente en el progreso y desarrollo del país.

La educación primaria es el cimiento necesario que debemos fortalecer para garantizar la futura enseñanza, a fin de lograr un cimiento educativo fuerte y fértil, preparado para recibir el peso de la enseñanza secundaria que fortalecerá los conocimientos que permitan continuar con una fructífera enseñanza superior, en las diferentes especializaciones que cada estudiante escoja de acuerdo con su vocación y capacidad.

La educación superior comenzó su decadencia cuando la educación se politizó, permitiendo el ingreso de la política en la enseñanza, manejada a voluntad por el MPD, usando el sistema como gran trampolín político para escalar hacia el Congreso Nacional y desde su bancada, negociar las prebendas que degenerarían en el negocio educativo, sin intención ni vocación para educar. Los títulos de bachiller bajo esta perspectiva, en algunos casos, se negociaron sin el mérito que requiere la capacidad del estudiante, en busca de la Universidad más cómoda a sus intereses para obtener un titulo universitario, en muchos casos, ya con la mente corroída por la fácil tarea de conseguir, no de lograr lo que se quiere y se merece. ¿Es acaso esto lo que se pretende hacer con la nueva ley de educación superior, para adiestrar políticamente al estudiante universitario? . Las universidades se han proliferado en el país y los profesores ya no alcanzan para llenar las cátedras universitarias. Conocí casos de profesores que se pasaban viajando de la Provincia del Guayas, a la de Los Ríos y de ahí a la de El Oro, para dar sus cátedras, a veces en diferentes materias.

La calidad de la enseñanza universitaria esta entonces en serio compromiso de lograr una buena carrera universitaria para los bachilleres que llegan con bajos conocimientos por la deficiente enseñanza secundaria.

La evaluación de las Universidades es necesaria, para corregir los errores que se arrastran de los Colegios y evaluar la capacidad de los profesores universitarios, en calidad y en numero, y seguramente encontraremos que no hay suficiente capacidad de profesores para una buena enseñanza y habrá entonces que limitar el numero de Universidades en el país y paralelamente, en ese reducido numero de Universidades, crear residencias universitarias subsidiadas por el Gobierno Nacional, en las Universidades Fiscales, con lo cual se lograría el número de profesores con capacidad y vocación, que entreguen una verdadera enseñanza para lograr profesionales con capacidad suficiente que impulsen el desarrollo y progreso del país.

Solo así con el número necesario y suficiente de profesores con capacidad para enseñar una carrera profesional, podremos volver a tener la educación que muchos logramos, en escuelas, colegios y universidades fiscales y se podrá lograr la verdadera competencia de que universidad tiene la mejor infraestructura y el mejor personal docente para sacar y entregar profesionales con calidad y capacidad para su futuro ejercicio profesional.

Resulta entonces imperativo y necesario reducir el número de incapaces, para lograr incrementar las perspectivas de un futuro promisorio para el país. .

Guayaquil por la Patria con autonomía