En las clases de Derecho Internacional Público explicaba a mis alumnos sobre de la doble Nacionalidad en España. Les recordaba que fue la Constitución de 1945, la que formuló por primera vez el principio de la doble Nacionalidad entre Ecuatorianos y Españoles que sin embargo no llegó a ponerse en práctica por la falta de una Legislación secundaria probablemente por el poco tiempo que duro esta Constitución posteriormente el decreto supremo 976, publicado en el Registro Oficial del 5 de marzo de 1964, dispuso que sin perder la Nacionalidad de origen, podrían ser considerados Ecuatorianos los Iberoamericanos y Españoles por nacimiento que se domicilien en el Ecuador y manifiesten su voluntad de serlo siempre que igual trato se otorgue al Ecuatoriano en el Estado correspondiente.

Por otra parte, el 23 de marzo de 1965, se celebró un convenio de Nacionalidad con España, que aparece en el Registro Oficial #463 que tenía como finalidad abrir el camino para que la Constitución de 1967, volviera a incorporar el precepto de la Constitución de 1945.

La actual Constitución en el artículo 6, numeral 3 señala que “La nacionalidad ecuatoriana se obtendrá por nacimiento o por naturalización y no se perderá por el matrimonio o su disolución, ni por la adquisición de otra nacionalidad”.

El convenio que comentamos se encuentra vigente, y ha sido utilizado por muchos Españoles para permanecer en el Ecuador sin embargo España no permite que ningún ecuatoriano pueda acogerse al convenio.

Por otro parte, consideramos que el Canciller Patiño en su visita a España debió en las conversaciones que mantuvo con las autoridades de eses país exigir el cumplimiento del convenio, asimismo, por intermedio de este acuerdo conseguir mejores condiciones a tantos compatriotas que ilusionados partieron a la Península Ibérica y que el día de hoy están pasando por múltiples penalidades.

A esto se suma que las autoridades diplomáticas españolas que vienen al Ecuador creen todavía que son Presidente de Audiencias o Virreyes, olvidándose lo mucho que su país le debe al Ecuador, solo para citar un ejemplo el voto del Ecuador en las Naciones Unidas para que España pueda ser admitida en la ONU, a pesar de que casi todos los países estaban en contra. Además, siempre se los ha recibido con los brazos abiertos ayudándolos y no poniéndoles ningún impedimento ni restricción para que ingresen al país.