Distorsión etimológicamente significa “torsión o torcedura de algo”; generalmente se produce cuando se deforma el propósito o plan de algún negocio, servicio, prestación o idea, tratando de conseguir alguna utilidad ilegitima. Esta mala práctica está prohibida por las leyes, pero, se practica en el país. Pongamos dos ejemplos de estos hechos anómalos:

1.- La Televisión por Cable: En los Estados Unidos de América, estudios de marketing demostraron que una de las mayores quejas de los usuarios, también llamados televidentes, consistía en el reclamo o protesta por la gran cantidad de anuncios comerciales que se insertaban interrumpiendo reiteradamente la transmisión televisiva. Basados en esa realidad dirigentes de canales de televisión publicitan el servicio de “Televisión por Cable” o “Televisión Pagada”, con la que se podría disfrutar, según la intensa propaganda que se hizo, sin cortes comerciales, pagando una cómoda cuota económica que se abonaría mensualmente.

La idea tuvo amplia acogida y la “Televisión por Cable” se expandió rápidamente en la Unión Americana y en los diversos países del mundo. En el Ecuador también se ofreció el servicio y fue aceptado. Al comienzo los que pagaban por el servicio recibían la señal sin anuncios comerciales, y así, poco a poco, el servicio pagado fue incrementándose, pero, “de repente en el verano”, la situación cambió, el cable por llamarlo de algún modo, se volvió comercial, es decir, multiplicaron anuncios comerciales, llegándose al extremo de que existen espacios dedicados única y exclusivamente a la promoción comercial.

Fácilmente se puede comprender que esta nueva modalidad se encuentra en contra del principio fundamental de la televisión pagada, es decir se impide que el abonado no tenga que sufrir de múltiples anuncios comerciales. Las autoridades respectivas deben intervenir para impedir que esta mala práctica continúe.

2.- LAS VIAS UNIDIRECCIONALES: Una vía se convierte en unidireccional cuando la Autoridad que controla el Tránsito, dispone, después de haber efectuado estudios de viería, frecuencia vehicular, etc, y para facilitar el flujo vehicular toma la disposición de convertir una arteria de transito en unidireccional

Lamentablemente en Guayaquil esto no ocurre y dan casos, “curiosos” como el que se presenta en la Ciudadela los Ceibos. En esa Urbanización se ordenó que la calle Héctor Romero Menéndez que sea unidireccional desde su inicio, hasta empalmar con la vía que conduce a la avenida Carrera, pero, hace poco más de dos meses, la Autoridad de Tránsito de manera totalmente anti técnica dispuso que esa calle deje de ser unidireccional a la altura de la avenida Carlos Arroyo del Rio. Lo raro es que el tramo con dirección a la salida de los Ceibos, de la misma Romero Menéndez se hizo unidireccional pero en el sentido contrario ¡Púchica, diría el Evaristo! ¿Raro, verdad?

Más allí no terminan los infundios, pues, al desembocar la calle Eduardo Alcívar en la Romero Menéndez se colocaron impedimentos de cemento cerrando parte de la vía.

Las medidas adoptadas son deplorables, obligan a desviaciones innecesarias y, en vez de facilitar el tránsito lo obstaculizan. Ojalá que se realicen estudios de transito, viería flujo vehicular, etc, y solo entonces se adopten disposiciones aconsejadas por la experiencia y la razón.

¿Será eso posible?