Con todo el escándalo generado por el caso Correa Vs. El Universo y compañía, ¿alguien ha prestado atención a lo que ha estado sucediendo en Washington D. C.? Teniendo dólares americanos como moneda de curso legal, creo que esos líos políticos económicos deberían interesarnos a los ecuatorianos.

El Legislativo y el Ejecutivo americanos están enfrascados en una pelea que, de no haber llegado a un acuerdo cierto y viable (quizá), pudo ocasionar que el gobierno federal de Estado Unidos de América, la aun primera economía del mundo, entre en suspensión de pagos a sus acreedores, es decir, default.

El gobierno federal, por ahora demócrata, ha venido impulsando una política de gasto público con la intención de estimular la economía americana que después del gobierno de George W. Bush (y su impresionante gasto nacional casi ilimitado), se ha visto en serios aprietos. La política demócrata del supuestamente estimulante gasto público ha causado un enorme déficit fiscal que alcanza el 10% del PIB americano, lo cual ha alimentado una deuda que llega al 100% de ese mismo producto interno. Según BBC la deuda alcanzó los US $14 BILLONES el 16 de mayo pasado. El panorama es sombrío económica y políticamente para el inquilino de la Casa Blanca.

Los demócratas no encuentran otra solución a este lío que endeudarse más y confiar en que sus cálculos darán con una mejoría de la hacienda y producción, lo cual permitiría bajar la incidencia del gasto fiscal en la economía. Pero los republicanos tampoco aportan con ideas a este entuerto. Aunque, el interés partidista por controlar el déficit fiscal es legítimo, no olvidemos quienes son los responsables de la enorme factura que heredó Obama y que sortea con responsabilidad, aunque le cueste la ansiada reelección.

Luego de intensos debates y negociaciones, la Cámara de Representantes (con el republicano John Boehner a la cabeza) logró un acuerdo que dejó insatisfechos a muchos. Tan insatisfechos, que el Senado (de mayoría demócrata) devolvió el acuerdo de Boehner como si fuese una cosa frugal, en una primera oportunidad, pero luego parece que el acuerdo bipartidista fraguó, y el Senado aprobó la iniciativa. ¿Por cuánto tiempo durará el consenso bipartidista? El tiempo de prueba comenzó el 3 de agosto, pues el problema no se soluciona elevando por ley la banda de endeudamiento. Se necesita más creatividad política para hacer que el Tío Sam cuando se meta la mano al bolsillo, deje de sentir sólo su pierna.

El tope de endeudamiento del gobierno federal americano ha sido ascendido a US $2,4 billones, y esa elevación supone un recorte de gasto fiscal por la misma cantidad. Para la política demócrata de gasto público = estímulo económico, es un golpe muy serio este que puede significar recortes en programas federales de asistencia en salud, por ejemplo.

Con todo, muy a pesar de las ácidas críticas del diario español El País (calificando de “ingobernable” al sistema político americano), General Motors se recupera con firmeza de su aparatosa caída. Entre enero y junio la compañía ganó US $ 5.387 millones, un 145% más que en el mismo periodo 2010. Producir mejores y eficientes autos es la clave. Se reinventó. Chevrolet, la gran marca automotriz americana a nivel mundial, cumple el 3 de noviembre próximo 100 años de creación ininterrumpida.

¿Qué necesita Estados Unidos de América para abandonar el letargo? A sus 50 años de edad, Barack Obama todavía tiene pruebas que superar.