Guayaquil ha vivido una revolución urbana, que le ha permitido renacer del miasma y crear las bases para convertirse en un polo de verdadero desarrollo del Ecuador, como una mega urbe generadora de negocios y oportunidades para todos los ecuatorianos.
Mantener esta perspectiva es el cometido que debemos abrigar todos los guayaquileños, hijos de esta ciudad tradicionalmente huérfana del apoyo del gobierno central. Por ello Guayaquil ha debido formar sus instituciones autónomas que han atendido las elementales necesidades de los ecuatorianos y extranjeros, habitantes de la ciudad y del resto del país.
Resulta ya largo enumerar las instituciones creadas por guayaquileños que han surgido por el abandono gubernamental, pero con orgullo podemos decir que el Benemérito Cuerpo de Bomberos, la Universidad de Guayaquil, la Junta de Beneficencia, Instituto de Higiene, SOLCA, LEA, entre otras que tomaron la posta de Olmedo por Guayaquil Independiente.
