Si la memoria no me traiciona, y horas después del penúltimo partido oficial de nuestra selección, aquella vez en la Copa América, el cual lo perdieron y fueron eliminados sin pena ni gloria, nuestro icono futbolista Antonio Valencia, y quizá presionado por la situación que anímica y técnicamente atravesaban, hizo declaraciones a la prensa en el sentido de que calificaba como una falta de respeto para él y para el resto de jugadores de nuestra “TRI”, las criticas y las pifias que gran parte de la hinchada ecuatoriana hizo en su momento.
Por otra parte, desde otros varios sectores, surgió una avalancha de críticas en contra del técnico Reinaldo Rueda, de quien se comentaba su inevitable renuncia como estratega del plantel tricolor, y así pues se fueron tejiendo una serie de comentarios posteriores que indicaban que se le daría otra oportunidad a fin de que; tanto el técnico cuanto los jugadores, deberían de reeditar jornadas que justifiquen presentaciones dignas para un pueblo que ampliamente se merece, por lo menos, ver reflejados sus anhelos y esperanzas en los triunfos de su selección.



