El aumento del crimen, de los índices delictivos a nivel nacional, es uno de los puntos en los que se entrecruzan las posturas o convicciones morales de gran parte de la sociedad ecuatoriana. Para este tema - en particular - parece existir un consenso entrecruzado. Se pide, se clama intensamente, mediante los medios de comunicación masiva, mano dura para eliminar la delincuencia. La ciudadanía justifica la utilización del aparato represor estatal para combatir a los malhechores, a los antisociales.
