Luego de tres años de gobierno, el oficialismo sostiene que su principal logro fue la expedición de una nueva constitución. Dicen que a diferencia de las 19 anteriores, la actual sí que satisface la demanda de la gran mayoría de ecuatorianos, y que eso, en definitiva, es bueno; unos pedían respeto a la propiedad privada, ahí la tienen junto a la garantía de la propiedad colectiva; derechos grupales y derechos individuales; el derecho al beneficio de los saberes ancestrales con la misma jerarquía que el derecho a no ser torturado.
Cuatrocientos cuarenta y cuatro artículos, sumados los muchos numerales presentes en algunos de ellos, así como los literales dentro de ciertos numerales, fueron necesarios para atrincherar los intereses de los grandes grupos históricamente marginados por esta especie de sistema feudal que pervive aún en nuestros días.
