Efectivamente una vez más el pueblo de Octubre alzó altivamente su voz para hacerla escuchar en todos los confines de la patria, reclama por las ofensas de que vienen siendo objeto por parte de este Gobierno y, rechaza las posturas dictatoriales y despóticas de parte de quien por tres años ostenta el mandato en el país.
Como PATADA CÍVICA calificó el Alcalde Nebot a la multitudinaria acogida que tuvo la marcha por la dignidad. Como un solo puño los habitantes de Guayaquil se volcaron a la Avenida 9 de Octubre, principal arteria de la ciudad, dejando a un lado diferencias políticas y sociales, para reclamar altivamente a Correa por pensar que por un sanduchito y unos cuantos dólares acudirían a la protesta. La respuesta fue contundente, antes de su viaje a Cuba.
