Como lo dije ayer: La feria era un ir y venir de cientos de alumnos/as de escuelas y colegios de Guayaquil. Lo impresionante, era “el río de gente particular” padres y madres con sus hijos por su cuenta, los vi entrar en largas colas que llegaban del Club de la Unión hasta la puerta.
Y así era todo el día, emocionante ver a los niños hojeando libros, leyendo y comentando con sus compañeros algunas páginas. -¿Compraba la gente?-Sí compraba, librerías inteligentes, conocedoras del arte del mercado, tenían obras a precios rebajados. Otras no, pero ¿Qué hacer si solo tienen del libro el concepto mercantilista y no el que debe primar en una feria de difusión cultural?
