Quien piense que esta recopilación de escritos históricos sobre la libertad de expresión nacida en Guayaquil el 9 de Octubre de 1820, lleva la intención de ilustrar la mente de nuestros gobernantes sobre éste don inmanente a la naturaleza humana… No se equivoca. Pues considero imperdonable la actitud de un gobernante, que pasa por alto las experiencias que han influido en el progreso de las naciones.
El ilustre triunviro, miembro de la Junta de Gobierno de la Provincia Libre, Francisco María Claudio Roca, gestor de la adquisición de la primera imprenta que sirvió a los guayaquileños hasta abril de 1827, cuando Bolívar, en un acto dictatorial característico, impuso silencio a nuestro semanario El Patriota de Guayaquil, al informar al Ayuntamiento de la llegada de la pequeña prensa a Guayaquil, con que se constituyó LA IMPRENTA DE GUAYAQUIL, se expresó en los términos siguientes: “Solo recomiendo a Vuestra Excelencia que tenga presente que la libertad de imprenta, protegida como debe ser en los pueblos libres, es el sostén de los derechos de todos; pero con trabas, restricciones y esclava, es despreciable instrumento de la tiranía.”

