La honorable Junta de Beneficencia de Guayaquil nació en una oportunidad en la que los municipios podían constituir por ordenanza este tipo de corporaciones para atender a los menesterosos. De las que se crearon en el siglo pasado, sólo la de Guayaquil pervive con excelencia.
La vigencia del Código Orgánico de Ordenamiento Territorial Autonomía y Descentralización (COOTAD) supone una amenaza para la Junta de Beneficencia, cuyos ingresos nacidos por la exclusividad de ofertar lotería a nivel nacional, pueden verse derruidos por otros legales competidores en el mercado.
