Se dice de mi linda Ciudad, que no son 475 años de su fundación, que son sólo 463, mencionan que el 25 de julio no son sus fiestas fundacionales, ya que dicha fecha sólo representaría sus fiestas patronales, o que inicialmente fuimos fundados cerca de la actual Riobamba y no en las faldas del cerro Santa Ana, como nos enseñaron en la escuela; y de eso ¿Qué?
Obviamente la historia es necesaria, ya que un pueblo que no conoce ni reconoce su pasado, no puede vivir verdaderamente su presente, peor aún proyectarse en su futuro, pero más allá de todo esto, Guayaquil a sobrepasado esas discusiones, teniendo inquebrantablemente y en Marcha, esa hoja de ruta que fuera iniciada desde el 10 agosto de 1992 por ese insigne guayaquileño, como lo fue León Febres Cordero, y cuya única meta fue y sigue siendo bajo la presente administración municipal, construir a esta libérrima Ciudad, en un orgullo para sus hijos y en un ejemplo para propios y extraños, trascendiendo incluso para desazón de muchos, las fronteras patrias.
