Estamos en uno de esos momentos donde nuestra sociedad está resquebrajada, dividida, desmoralizada. Uno de aquellos momentos donde el futuro es incierto, donde los valores son confusos, donde prima el miedo, donde las libertades están en peligro; pero sobre todo, estamos en uno de esos momentos donde nuestra sociedad se ha convertido en mendiga de una clase política que nos convierte en esclavos de dádivas para así ellos manejar al Ecuador.
Es justo en este momento cuando los ciudadanos nos sentimos entre dos fuerzas que no representan nuestro sentir, que se debe elegir una Tercera Vía que nos saque de este momento de confusión. Esta vía constituye todo lo contrario a lo que sucede hoy en día y lo que ha pasado antes de estar metidos en este problema de la revolución.
