“La Convención Nacional considerando: Que el pueblo de Guayaquil, levantándose contra la tiranía, ha restaurado la libertad en el Ecuador, y que con su ejemplo y auxilios ha excitado a todos los pueblos de la República a sacudir gloriosamente la opresión en que yacían. Decreta: Art. 1° Una acción de gracias al heroico pueblo de Guayaquil por su gloriosa insurrección del seis de marzo de 1845. Art. 2° Que el seis de marzo de todos los años, se celebre una misa de gracias en todos los pueblos de la República. Dado en Cuenca, a 11 de octubre de 1845”.
Esta fecha memorable fue olvidada y recordada intermitentemente a medida que se alternaban gobiernos conservadores y liberales, pero a partir de 1895 se restableció la conmemoración que, a más de las gestas del 10 de agosto, del 9 de octubre, del 3 de noviembre y del 24 de mayo, constituían los hitos libertarios hasta que se agregó el 5 de junio.