La gratitud es el gesto mas hermoso de un ser humano, de una ciudad, de un pueblo o de un País, como reconocimiento por la acción desarrollada por un ser querido. Un ejemplo incuestionable de esta acción es la construcción de un mausoleo con la esfinge del Ing. León Febres Cordero, como gratitud por la obra que realizó para sacar a Guayaquil de la basura física y moral en la que había sido sumergida la Muy. I. Municipalidad, por las alcaldías anteriores a 1994.
De tal nivel fue la crisis Municipal de esos días, que después de ser Presidente el Ing. León Febres Cordero aceptó el pedido de los Guayaquileños y Guayasenses para salvar a Guayaquil y es así que como resultado de una impresionante votación, asumió la Alcaldía, iniciando su gestión con la obligada decisión de cerrar las oficinas Municipales para lograr efectuar una limpieza moral y física del estiércol en que habían sumido a la administración Municipal.


