Vamos a demostrar que el Presidente de la República; Los Ministros; Los “honorables” borregos; y en general los burócratas, son los que menos pagan por impuestos y tasas.
Primero debe reconocerse que los impuestos y las tasas son esenciales, dado que son un sacrificio que tiene en vista el interés general y en forma mediata el interés particular.
Claro que los impuestos, al igual que las medicinas, pueden curar o matar, según se administren.
Sin duda que la contribución de los impuestos y tasas deben ser honestamente pagadas ya que es la mejor forma de repartir los beneficios de la riqueza para los menos favorecidos. Es por eso que los países muy desarrollados tienen una carga tributaria muy alta.
