Economía Opinión Política

¿Cuánto cuesta un banco?

(No es un asunto de soplar y hacer botellas)

No es fácil estimar el valor de un banco, depende de la situación interna y en ocasiones externas.

Depende, si hablamos de un banco, en marcha, con éxito económico, en el entorno en el que se desenvuelve, si da o no utilidades anuales, o está en difícil situación interna, con relación a sus créditos. De su cartera: vencida o no, de sus clientes solventes o no, de sus reservas internas e internacionales, de sus líneas de crédito en el exterior, de su patrimonio: (activo, pasivo y garantías), de, si tienen pocas o muchas sucursales y/o agencias en el país o no, del número de empleados, (si tiene exceso o tiene el personal necesario), si sus ejecutivos tienen sueldos aceptables o macro sueldos, si tiene sindicato, asociación de empleados o no, del número de clientes, y del número de años trabajando en el país.

Si tiene una buena infraestructura física (Edificios, Agencias, y/o sucursales), de valor interesante inmobiliariamente hablando, o si tiene matriz, y pocas sucursales y agencias operando, si tiene suficiente estructura electrónicamente hablando, o se maneja con algunos servicios de atención directa a través de su personal. De cuantos cajeros automáticos dispone y que servicios realizan a través de ellos.

Cuál es el número de accionistas y cómo está distribuido ese accionariado entre ellos.

Incluso, tendría un valor agregado,-intangibles-, por la buena opinión de los mismos clientes, sobre sus servicios, sobre los productos bancarios que ofrece y aún, de la opinión pública. sobre su buena imagen y atención al cliente.

Finalmente, su capital social; si está 100% pagado o tiene pendiente pagos, de sus accionistas sobre las acciones adquiridas, al momento de su fundación o en los siguientes y subsiguientes aumentos de capital, y/o a que plazo deben pagarlas.

Pudieran existir algunos aspectos valorables de un banco que se me escapen, pero creo que con los antes mencionados rubros y con una Calificadora o Valoradora eficiente y honesta y sin sesgos, podría determinarse su valor aproximado a la realidad de su valor.

No es un asunto fácil, pero existen empresas nacionales y extranjeras especializadas en valorar tales instituciones, tanto bancarios como comerciales.

También hay otros instrumentos legales que aportan y/o pudieran facilitar dicha labor. El último balance presentado a la Institución de Control, y quizás, por analogía, alguna compra de otro banco, de similares características en el país, que también puedan servir de parámetros referenciales. Parámetro de medición global del mismo, que es, quizás, la valoración menos aconsejable -sólo referencialmente- por cuanto un BANCO privado o que actúa como si lo fuera -caso del Banco del Pacifico- tiene aspectos únicos, que quizás, su homólogo no lo tenga.

Como dije, la labor es compleja, pero posible.

Para concluir, según mi criterio y pequeña experiencia en el área financiera, este tipo de negociaciones, requiere: 1) de total CONFIDENCIALIDAD, tanto en el proceso de compra-venta, como después, en el caso del supuesto comprador, que no considero viable su compra. Por una sencilla razón, por la información sensible que tal aspirante a comprador va a obtener del Banco que está comprando.

No hacerlo, de manera confidencial, -como lo ha exigido y lo resolvió la Asamblea Nacional- (A.N.), es inconveniente para el banco en cuestión.

El cliente de un banco, -bueno o malo- o si es extremadamente bueno o malo, no desea per se, que las cuentas bancarias, sun créditos y demás aspectos de tipo personal o corporativo, se entreguen, asi nomas, a un tercero interesado, cuya posibilidad de compra -como todo negocio en proceso-, es un albur, que puede o no, tener éxito en el camino.

También considero que, el vendedor -en este caso el ESTADO- que es dueño de un banco determinado, tiene todo el derecho de objetar al comprador, si a su juicio, dicho supuesto comprador no tiene la solvencia, capacidad operativa, o sus ejecutivos, la calidad moral que requiere tener un banquero, máximo si aspira comprar el segundo y más importante banco del país. Así como el conocimiento sobre el negocio bancario. Así tenga los billetes necesarios para comprar un banco al contado y en efectivo, o para aumentar sus reservas para futuras capitalizaciones.

Otro aspecto al que tiene derecho el vendedor es, asegurarse que la plana mayor, que ha venido actuando en puestos claves del banco, en el caso de los bancos con éxito económico y más aún si da utilidades anuales: -Un NEGOCIO EN MARCHA-, continúe en sus puestos de trabajo, para tranquilidad de la clientela.

Esto último que indico, es lo que han hecho, inversionistas extranjeros, adquirentes de empresas industriales y comerciales nacionales. Cosa curiosa, a pedido de los MISMOS compradores, por el buen manejo y conocimiento del mercado, que tuvieron en su gestión anterior.

También el vendedor, además de LA CARTA DE INTENCIÓN de compra, tiene el derecho de EXIGIR, determinados parámetros económicos mínimos al supuesto comprador/es, Y DE SU SOLVENCIA MORAL.

Vender un Banco como el Banco del Pacifico, no es cosa sencilla como comprar ganado, inmuebles o muebles. Tampoco hay apuro. Demosle tiempo al tiempo.

Equivocadisimo sería, pretender FUSIONARLO, MENOS, MUCHO MENOS CON UNA ENTIDAD PÚBLICA DE CARACTERÍSTICAS BANCARIAS SIMILARES.

LAS FUSIONES ENTRE UN BANCO O UNA FINANCIERA SOLVENTE CON OTRO/A CON SERIOS PROBLEMAS INTERNOS, RESULTARON UN FRACASO EN EL CERCANO PASADO DE LAS INSTITUCIONES BANCARIAS Y FINANCIERAS DEL ECUADOR.

QUE TRIUNFE LA RACIONALIDAD DEL BUEN BANQUERO, SOBRE LAS EMOCIONES, BUENAS INTENCIONES, O NECESIDADES FINANCIERAS DEL ACTUAL GOBIERNO.

0 Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *