Opinión Política Sociedad

Elecciones 2021: audacia es el juego 

El deficiente nivel de credenciales que ostentan los pretendientes a hacerse con la continuidad del poder político nacional solo confirma la vergonzosa realidad de un país golpeado por el populismo en su sistema de partidos y el latrocinio de su clase política. Más de una docena de candidatos presidenciales avalan una cleptocracia con ribetes constitucionalistoides que harían imposible la consecución de un verdadero estado de derecho. El país cuenta con apenas un candidato suficientemente calificado e idóneo para asumir la presidencia y con otros pocos aspirantes con la responsabilidad de liderar una nueva legislatura que borre del mapa a la actual plétora de rebuznantes y diezmadores asambleístas. 

La anhelada unión de la tendencia se ha materializado, ¿por qué entonces tanta apesadumbrez? Es que de haberse gestado 4 años antes Nebot hubiera carecido de argumentos para deslegitimar la victoria de Lasso y el país podría haber emprendido su recuperación con un perfil económico menos crítico. En conclusión, el electorado ha sido el trapeador de una manipuladora dirigencia política que discrecionalmente ha decidido su futuro, pero anteponiendo sus propios intereses. La ingenuidad popular se ha extinguido junto con el escaso margen de error de las próximas autoridades. Debemos votar y conminar a que nuestros mandatarios dirijan con responsabilidad a una nación en grave estado de descomposición social. De no poder revertir esta tragedia, el soberano siempre tendrá la última palabra y la calle recogerá su expresión. 

4 Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *