Opinión

¡Se fue Pablo Marangoni!

– ¡No! Él se quedó en el Ecuador, en su acción imperecedera por la Planificación Familiar.

Este doctor-médico italiano, de la Universidad de Pavía, llegó hace algunas décadas a Guayaquil-Ecuador y se quedó aquí para siempre, trabajando denodadamente por la familia ecuatoriana y por ende a favor del niño en el círculo humano del mundo. Justo con el programa de Planificación familiar, que libraría a miles y hasta millones de niños venidos al azar…

Lo conocí en la década de los 70, en todo el vigor de su actividad -en palestras grandes y pequeñas del País- estimulando a la sociedad ecuatoriana a participar de la Planificación Familiar.

Transcribo algo dicho por él, asentado en el Poema Pedagógico 1-2 -de mi autoría- como Directora en el Colegio Alemán de la ciudad; donde llegaba con sus conferencias a los padres de familia, en reuniones nocturnas y a los alumnos en horario diurnos.

“Si seguimos creciendo al ritmo actual, en el año 2000 tendremos 16 millones de habitantes y por tanto habremos agravado nuestros problemas de vivienda, alimentación, fuentes de trabajo, analfabetismo, desocupación…”

Ideas que, sin lugar a dudas, calaron en los padres conscientes.

Y en otro libro que escribí en 2017 sobre súper población, acerca del mismo criterio, dije “¡Acertó! Cuando al momento somos 17 millones de habitantes de Ecuador, víctimas de la inconsciencia sobre la reproducción humana, igualmente en auge…”

Este hombre, en su ideal, levantó su trinchera de acción desde APROFE-Asociación Pro Bienestar de la Familia Ecuatoriana- Institución creada por él para servicios médicos: ginecológicos, pediátricos y más, para la mujer y el niño; muy bien organizada y en actividad, ahora bajo la Dirección Ejecutiva de su hija Larissa.

Hay tanto que decir del Dr. Pablo Marangoni:  En el año Internacional de la mujer -como Director de APROFE- estimuló la participación de ciertas ecuatorianas a algunos congresos internacionales como el de “Política Poblacional” en México, con auspicio de la IPPF de Londres- donde planteamos la necesidad de la educación sexual en las escuelas y Colegios del Continente Sudamericano, como conocimientos que no sólo deben quedar en libros y cuadernos sino, sobre todo, en la consciencia de los jóvenes desde niños -del valor de la procreación humana-

Hay tanto, que decir de él, como luchador en el campo minado de la Planificación Familiar que sucumbe hoy, por la inconsciencia del siglo, cuando el respeto al sexo humano, no tienen vigencia…

Mas, el nombre del Dr. Pablo Marangoni, queda escrito en la historia del Ecuador y el mundo: como El Quijote que “lanza en ristre” incursionó en el campo de batalla, dejando para siempre sentado el significado y valía de la Planificación Familiar como esencial, en el bienestar de los pueblos de la tierra.

“Por la paz del mundo”

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