Por estadísticas, el 40 al 70% de la población mundial sería contagiada por Corona virus. ¿En qué tiempo? No lo sabemos, pero deberíamos estar preparados porque el 4% de la población, entre 2.800 y 4.900 de millones de afectados, fallecería entre 112 y 196 millones de personas sin respetar sexo, raza, credo o edad.  Es cierto que la mayoría de los fallecidos sería la población adulta, pero también es verdad que son los jóvenes que se contagian y asintomáticamente llevan el Cov19 a sus adultos.

Con esta pandemia, el orden mundial cambió de la misma manera que cambiamos en seguridad después del ataque terrorista al World Trade Center de Nueva York el 11 de septiembre de 2001.  De ese episodio terrorista, todos nos acordamos donde estábamos en ese preciso momento del ataque; igualmente, vamos a tener presente como nos contagiamos y sobrevivimos a la pandemia. Espero que quedemos inmunes todos los contagiados y sobrevivientes de la pandemia mientras lloramos a nuestros seres queridos que se nos fueron.

Ahora, hay que actuar para convivir con la crisis mundial -sin precedente en la historia de la humanidad- que se avecina; como ejemplo, los Estados Unidos de América donde las solicitudes por empleo demandadas fueron de alrededor de 16,8 millones en las tres últimas semanas, aparte de que los expertos hablan de una caída del PIB del 40% en el segundo cuatrimestre del año afectando enormemente su economía.  Sin tener las cifras de Europa y Asia están en una situación similar. Es decir, para los países del primer mundo cuyos gobiernos tienen reservas y apalancamiento para endeudarse habría los estímulos tributarios y el gasto estatal como para sostener la crisis, cosa que no pasaría en países como el nuestro: Ecuador. También hay empresas multinacionales con muchos recursos financieros como para sobrevivir; sin embargo, existen muchas líneas de negocios relacionados a la hotelería, restaurantes, turismo, espectáculo, transporte aéreo, marítimo y vestimenta que sufrirán más que otros, pero en general la caída de la demanda agregada mundial afecta el empleo y por ende la economía mundial.

El mundo nunca será igual.  Se idearán un scanner que detecte enfermedades además de control de seguridad y hasta que la gente se acostumbre, pasara mucho tiempo como para que se decidan a viajar y a ver si te permiten embarcar por cualquier mínima afectación que tengas como viajero.  No sabemos aun si cargaremos un certificado mundial de haber sido infectado con Cov19 que facilite a los ya contagiados circulen con libertad. Tampoco sabemos si encontraremos una vacuna en menos de un año que evite que el resto de la población mundial se contagie.

En Ecuador, se ha dicho mucho sobre las fallas en el control de la pandemia, sobre ocultamiento de las cifras y falta de equipos respiradores, vestimenta, guantes, mascarillas, etc., cierto o no, la verdad es elocuente: la provincia del Guayas tiene más del 70% de la afectación del Cov19 por ser una ciudad que vive del comercio mayoritariamente con nivel de informalidad muy elevado donde el ciudadano si no sale a la calle no come ese día.  Además de que Guayaquil, la ciudad más importante ha sido toda la vida ignorada en adecuaciones de centros de salud, so excusa de que la benevolencia de los guayaquileños que fundaron instituciones tales como la Junta de Beneficencia de Guayaquil (1888) y Solca (1951) que vienen apoyando a los más desposeídos en sus problemas de salud. Ya lo dijo el matemático Juan José Illingworth, se necesitan 1914 camas de hospital para que Guayaquil iguale la capital, sin comparar que, de las 5.857 camas, 3.108 son aportes de la empresa privada.

 

DECÁLOGO DE SOLUCIONES ECONÓMICAS QUE ENFRENTE LA CRISIS

  1. El gobierno ya no tiene ingresos petroleros con precios del barril que ronda alrededor de $20, donde mantener los pozos cuesta más que hacerlo operar a perdidas.  Ya se ideará algo el flamante y muy capaz ministro de energía, Rene Ortiz, en una solución que deje satisfecho a los operadores privados de los campos y estructure el camino para la comercialización libre de los hidrocarburos, ya que estamos pagan por el galón de gasolina más que el precio internacional.
  2. Es indispensable que se replantee la deuda externa con tenedores de bonos y se modifique la deuda con Petrochina donde más del 80% del petróleo esta comprometido hasta el 2024 para restructurar el pago de interés por cuatro años más. Ni un centavo a la deuda externa este año de pandemia y veremos cómo se presenta el siguiente año. Necesitamos hasta el último dólar para enfrentar la crisis.  
  3. Bajar el encaje bancario al 1% para liberar aproximadamente $3.100 millones de dólares al sistema financiero nacional para que con ese dinero la banca privada y pública reestructuren créditos del sector privado y se refinancie los saldos de tarjeta de crédito con operaciones de préstamos firma a 4 años a menores tasas de interés de las que se pagan en tarjetas de crédito.
  4. Todo esfuerzo de obtención de líneas de crédito del exterior que provenga del Banco Mundial o Fondo Monetario Internacional serán para el pago de las deudas al seguro social (IESS) con la condición de que paguen las deudas a las clínicas privadas del país, principalmente hospitales de la Junta de Beneficencia de Guayaquil y Solca.
  5. No es el momento de despedir a la burocracia. Hay empleos que no se podrán salvar; sin embargo, ayudaría mucho, reformas al código de trabajo flexibilizando la contratación laboral para salvar el empleo, introduciendo la contratación por hora sin que los empleados actuales pierdan sus derechos, aunque es importante que empleadores y empleados se replanteen objetivos para no quebrar y seguir empleado, respectivamente.
  6. Impulsar obras de infraestructuras a través de Asociaciones Públicas y Privadas (Ley APP) donde el estado está debiendo una promesa incumplida para Guayaquil: Viaducto Sur o 5to puente. 
  7. Cero (“0”), ¡no!, ¡ningún impuesto más! al ciudadano o empresa alguna, caso contrario la crisis se acentúa aún más. La iniciativa privada de ayudar con donaciones no se la pueda matar con el centralismo de la recaudación de impuesto, donde un alto porcentaje de dicha recaudación se va en corrupción. 
  8. Hacer convenios con universidades, estudiantes y voluntarios comprometidos para perseguir el dinero de la década robada.  Con ayuda internacional los tenedores pudieran recibir sus vencimientos de la deuda a tiempo y hasta prepagar la deuda externa.
  9. Bajar los aranceles para reactivar el comercio de la ciudad de Guayaquil y que la ciudadanía se provea de precios internacionales de competencia.
  10. Salir a mendigar ayuda a países amigos y rezar para que Dios nos ampare y proteja de lo que se viene si no se actúa de inmediato.

 

REFLEXIÓN FINAL

El no actuar diligentemente compromete el futuro de las familias ecuatorianas a través del empleo. Estamos viviendo cambios veloces que compromete seriamente el futuro del empleo frente a la alternativa de la inteligencia artificial; por eso, es importante que la educación de nuevas tecnologías sea asequible a todos los ciudadanos.

 

3 Comentarios

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    Hernan Zambrano

    Es un comentario bien elaborado y con sindéresis, en lo único que discrepo ligeramente es en que no es indispensable la «vacuna». Es al menos más rápido e inmediato controlar el contagio disminuyendo la carga viral, estimulando el sistema inmunológico, para lo cual hay productos naturales ricos en Beta Glucano 6, y administrando antivirales no tóxicos que también los hay naturales y efectivos.

    • Bruno

      Totalmente de acuerdo contigo Hernán! Es el temor de no estar preparados para el contagio masivo es que nos hace referir lo que digan las autoridades de salud del mundo. Hasta que tengamos la razón. Gracias por opinar.

  2. Avatar
    Luis Neira

    Felicitaciones Bruno, muy buen análisis.

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