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Derechos humanos

Los Derechos Humanos es un tema que resulta de actualidad por la serie de circunstancias que se vivieron con motivo de las movilizaciones en los malhadados días de octubre, así como por los actos de vandalismo, saqueos y el pretender derrocar al gobierno de Moreno.

Durante el desgobierno del dictador, jamás se aceptó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) tenga ningún pronunciamiento sobre causa alguna en el país, y de de haberla, el tirano que gobernaba se pronunciaba manifestando que era simplemente un montón basura que no debía acatarse.

La CIDH solicito al Ecuador que adopte las medidas necesarias para proteger los derechos a la vida y la integridad personal de la Prefecta señorita Paola Pabón, de Virgilio Hernández coideario del dictador y un gurrupié, todos ellos implicados en el delito de rebelión.

 A la Resolución que han querido darle la vuelta o que se la interprete como que se ordenara la libertad de los sindicados, típica sapada de los correistas. Se les debe aplicar la misma medicina de ellos utilizaban.

Cualquier cara de tuco que perteneció a la era del atropello y de la corrupción, por quítame estas pajas   invoca los derechos humanos. Muchos ni siquiera tiene la menor idea de a que se refiere como los que promovieron las movilizaciones auspiciadas por las huestes correístas y los plumíferos.

En todo caso ante la Resolución de la CIDH que no es vinculante, el gobierno a través de la ministra de Maria Paula Romo se pronunció indicando que el Estado garantizara los derechos a la integridad y la vida de la niña Pabón, de Hernández y del gurrupié, lo que de acuerdo a la Constitución y los Convenios Internacionales se los debe garantizar, y no como se lo hacía en el correato. 

Lo que Rafael Correa repudio, combatió y se burló de sus miembros, hoy la claman y piden apoyo sus secuaces, inclusive el mismo. Aquella comisaria de quinta categoría, que no es más que una ONG que no sirve para nada y sin facultades para dictar medidas, ahora con un gran cinismo, la invocan. 

La justicia deberá actuar con la libertad que siempre debió tener. La resolución no puede interferir. Las argucias que se empleaban ya no surtirán efecto. Que paguen sus culpas los responsables.

 

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