Opinión Política

Por su propia boca…

La fiscal General y su equipo de colaboradores, aunque reducido, va tratando que de a poco los involucrados en los diferentes casos de corrupción cometan el error de caer en contradicciones que permitan revelar como operaban en sus fechorías.

Tanto el caso de arroz verde o Sobornos 2012-2016, como en el de Odebrech, las personas que la fiscalía ha vinculado y que van siendo llamados a que den sus versiones, todos tienen el mismo discurso que debe haber sido escrito por el dictador, nadie sabe nada de nada. Pero poco a poco están de una u otra formas cayendo en la trampa de la fiscalía.

En los Sobornos 2012-2016 la Fiscal, Diana Salazar, pidió a la Jueza, Daniella Camacho que fijara una fecha para la audiencia de vinculación de 22 personas, entre las que está el dictador Correa, su pana    Jorge Glas y la Asambleísta Viviana Bonilla, para quienes la magistrada está solicitando en pronunciamiento de la Asamblea en cuanto a la vinculación e inmunidad. Ojalá no sea una treta más de la justicia correista.

El primer gil que cae en contradicciones es nada menos que el gran jefe del clan de mafiosos. En su cuenta de Twitter reconoce que durante años y de su propio bolsillo aporto $ 380 dólares mensuales para un fondo de solidaridad de la Presidencia que era manejado nada menos que por Pamela Martinez, valor con el que ayudaba a los militantes verdes (?)

 De lo indicado por Correa nacen ciertas inquietudes:

La cantidad es un tanto mezquina para no decir otra cosa cuando se estaban levantando al país con miles de millones en coimas y contratos truchos. Por lo que podría ser parte de una trama muy bien montada.

¿En qué consistía la ayuda que se daba a los militantes? ¿Sería para sanduches y refrescos? Difícil de pensar ya que los lujos que se les observa a los y las correítas son de otro mundo.

En el mismo archivo en que se hacía constar las aportaciones del dictador, estaban las “contribuciones” de otras personas y compañías de acuerdo a la información del expediente que manejaban Martinez y Laura Terán su asistente, de igual forma los egresos que se realizaban para Maria Duarte, Doris Solís, Bonilla y otros.

Los códigos con los que se manejaba el archivo bautizado Verde, va coincidiendo perfectamente, con personas, montos y los egresos autorizados. Que los corruptos que están implicados mantengan lo contrario será poco a poco desvirtuado en las mismas declaraciones que se receptaran en la fiscalía; como difícilmente podrán seguir contradiciendo a las propias féminas que confeccionaron el archivo.

Por la boca muere el pez dice un viejo refrán. Ya Correa pico el señuelo y en cualquier momento picara otro u otra de la camarilla.

 

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