Opinión Política

Cemento vs Verde

La Autoridad Aeroportuaria de Guayaquil convoco a un concurso internacional para contratar a una Empresa consultora de prestigio que presente un proyecto de planificación urbana moderno, ecológico y adecuado a las necesidades de la ciudad en los terrenos que quedaran disponible una vez que el Aeropuerto Internacional José Joaquín de Olmedo se traslade a las nuevas instalaciones en el sector de Chongón-Dalular.

El Consorcio ganador: Perkins Eastman Architects-Consultora Vera-Metros Cuadrados, presento el proyecto “Ciudad Nueva” que ha merecido un reconocimiento especial de parte de la Sociedad Americana de Arquitectos Registrados (SARA) de los Estados Unidos como uno de los proyectos más destacados entre más de 230 presentados de todas partes del mundo. Este premio fue entregado al Consorcio en la ciudad de Nueva York el 18 de junio. La arquitectura ecológica equilibrada se encuentra muy desarrollada en los países del primer mundo; y, para que este proyecto haya recibido esta distinción, debe ser porque cumple con todos los conceptos modernos de una ciudad amigable para el medio ambiente y sus futuros usuarios.

Sin embargo, de inmediato se han levantado críticas al proyecto y un grupo de arquitectos y alumnos de una Universidad local ha presentado una contrapropuesta de “más verde y menos edificios”. Sería interesante aquilatar la experiencia en este tipo de proyecto que tiene este grupo de profesionales y estudiantes. Por toda su buena voluntad, considero que aún deben transitar por las aulas universitarias y por la carrera profesional para adquirir la experiencia que tienen los consultores que conformaron el consorcio ganador del concurso internacional y que han recibido tan importante reconocimiento de la Sociedad Americana de Arquitectos Registrados (SARA) de los Estados Unidos 

El mismo diario que destaco el Proyecto Universitario mencionado, en un editorial del sábado 13 de julio pasado, indico que “para los terrenos que eventualmente desocupará el actual aeropuerto José Joaquín de Olmedo, se está planificando un proyecto que privilegia el desarrollo inmobiliario”.

Nada más alejado de la verdad. Nunca fue el objetivo principal de este proyecto un desarrollo inmobiliario que de réditos a la Municipalidad de Guayaquil. Las instrucciones dadas en los términos de referencia al consorcio ganador del concurso internacional para diseñar el proyecto, fue que primen los conceptos urbanísticos más modernos y que privilegien un equilibrio adecuado entre los desarrollos habitacionales, comerciales, de diversión y las áreas verdes y azules, en donde destaque un paisajismo ecológico y se otorgue prioridad al peatón y al ciclista.

El mismo editorial indica que esas “aproximadamente 240 hectáreas deberían destinarse a un mega parque, un gran pulmón para Guayaquil en beneficio de toda la comunidad porteña”. 

Enterrado en las 900 páginas del estudio presentado a la Autoridad Aeroportuaria de Guayaquil por Perkins Eastman, hay una mirada a la alternativa de convertir todas las 200 hectáreas en un gran parque. Por ello se estudió el campo Meigs en Chicago, por ejemplo. En este campo un aeropuerto dejo de serlo y el espacio se convirtió en un parque en el centro de Chicago. La decisión la tomo un alcalde de la ciudad sin un estudio formal, sin ninguna planificación. En enero de este año, se anunció que el aeropuerto se reabrirá. Como no existe una protesta pública real, se puede asumir que la utilización del parque era muy baja. Chicago intentó y no pudo convertir un aeropuerto del centro de la ciudad en un parque completo y exclusivo sin que tenga una zona de desarrollo sostenible. ¿Sería posible hacerlo en Guayaquil?

Las 200 hectáreas del actual aeropuerto de Guayaquil convertidas en un gran parque suena encantador, pero no se sostiene al análisis profesional. ¿A quién serviría tal parque? La población a poca distancia del actual aeropuerto es demasiado baja. Para conectarlo con la ciudad, hay que trasladar al público asistente al nuevo parque o crear grandes estacionamientos, entonces el parque es solo para aquellos con autos y sería demasiado exclusivo, una isla remota en el centro de la ciudad. ¿No sería mejor desarrollarlas de forma integrada? Eso es lo que Nueva Ciudad hace. 

Por otro lado, parece no haber una concepción clara de lo que costaría a la ciudadanía mantener adecuadamente un parque de esta magnitud, de mayor superficie que todo el centro comercial y urbanístico de Guayaquil. Tenemos el ejemplo de parques y proyectos ecológicos turísticos que tienen serios problemas de financiamiento y sus instalaciones se han ido deteriorando al no haberse concebido en parte como autosustentables; Parque Lago, Parque Samanes, Isla Santay, Parque Histórico, son ejemplos

La ONU promueve 17 metas globales para abordar el cambio climático y el crecimiento expansivo de ciudades. La planificación contratada por la Autoridad Aeroportuaria de Guayaquil se realizó en función de estas metas; por ejemplo: innovación en infraestructura, energía de bajo costo y limpia, consideración de acciones climáticas en infraestructura, búsqueda de inclusión social, vida silvestre y vegetación en la ciudad, búsqueda de crecimiento económico, comunidades sostenibles, etc. 

Lo óptimo es lo que se ha cumplido en el proyecto Ciudad Nueva:

  1. De las aproximadamente 200 hectáreas (2’000.000 de metros cuadrados), 900.000 metros cuadrados han sido destinadas a áreas verdes, lagunas, canales, y otros elementos paisajísticos que le dan un enorme colorido y significan un importante pulmón para la ciudad.
  2. Las ventas de las áreas destinadas a residencias, comercios, etc., financiaran gran parte de la construcción y mantenimiento de las áreas verdes, lagunas, senderos y edificios turísticos.

 

Los arquitectos y estudiantes ambientalistas del Proyecto “Mas verde, menos edificios” y el editorialista de Expreso olvida que Guayaquil también tiene grandes pulmones. La ciudad está rodeada de hermosos manglares que hay que luchar por conservar.

La Autoridad Aeroportuaria de Guayaquil, brazo ejecutor de la M.I. Municipalidad de Guayaquil de este proyecto, ha indicado que se encuentra abierta a recomendaciones de grupos con experiencia probada en este tipo de proyectos y que tiendan a mejorar la concepción final del mismo. 

Lo conveniente sería que, en lugar de criticar por criticar y llevar proyectos a los medios, se haga llegar a una institución que ha demostrado seriedad en sus actuaciones, todas las ideas y alternativas que se tengan respaldadas en argumento sólidos y experiencias vividas.  

 

1 Comentario

  1. Avatar

    creo que los consensos y gente de experiencia nacional e internacional en esta área dará como resultado la mejor alternativa para la ciudad. Esperando que los intereses de algunos y los politiqueros de siempre no dañen lo que podría ser un icono del desarrollo sostenible de la gran metrópolis.

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