Cuentos

Las horas

El tiempo transcurre como un águila viéndonos desde las alturas y como un buitre devorando su presa. Todo aquello que vivimos, grandes cosas o pequeñas  aventuras, unas con nombre y otras desconocidas, todas están sometidas a que empiecen y terminen. El final está presente en todo. Todo es el tiempo y todos nos dejamos vivir y morir en el tiempo. Si uno se detiene en cualquier sitio o lugar exacto o inexacto  y observa, uno se da cuenta que el tiempo es un monstruo invencible. El tiempo todo lo resiste y lo derrota. ¡Qué alguien me cuente si no ha sido deshojado por él!

Me he sentado sobre la piedra de los deseos a esperar. La esperanza. Tarda mucho en llegar. Ya no viene. Ya no llegará. Se fue. No lo iré a ver, ni a buscar. Dejaré que se pierda, se extravié. Pasaran las horas mientras se cumple mi deseo de ver más. Me refiero a mi destino. Busco mi destino. No sé si me alcance el tiempo para que vengan todos los buenos vientos y transciendan conmigo mientras me cuentan los secretos de la mentira de Dios.  

La vanidad y el tiempo. Es total el tiempo. Nunca duerme, siempre despierto. Pasa y pasa. ¿Cuánto tiempo tengo yo en mi vida? De todo el tiempo que me ha sido dado: ¿Cuánto tiempo tengo para hacer lo que tengo qué hacer? La melodía de mi existir corre y a veces en silencio pretendo descubrir qué puedo escribir sin que tú me hagas falta. Vienes; llegas y te vas destino mío a quien no le puedo escribir un romance.

Qué poderosa es la señora Vanidad. Nos posee a todos. Pero qué rara es: los más vanidosos son aquellos seres que más necesitan ayuda.  Es la vanidad la ilusión de cada día. ¿Quién nos hace está broma cruel de estar vivos todo el tiempo y luego muertos para todo el tiempo.  ¿Eres tú acaso el autor de esa burla  Señor de las sandalias y los soles y la vía láctea y el jugo de mora con empanadas de morocho?

Lo nuevo, qué empiece lo nuevo. El triunfo de Carapaz me ha dado alegrías. La sub 20 me hace soñar bien. Al correismo se le acabaron las horas de su engaño y viene alguien al poder; fuerte como Carapaz y entendedor del juego como nuestra selección sub 20. Esperar. Todo lo nuevo empieza desde lo nuevo.

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