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“Monsieur Déficit…”

Uno de los tantos calificativos que recibió María Antonieta —la reina guillotinada con su consorte Luis Capeto— fue el de Madame Déficit. Y se ganó ese apelativo, por la fama que obtuvo su afición proverbial a gastar el erario de Francia de manera dispendiosamente torpe, en lujos que chocaban con el entorno de pobreza del pueblo, convirtiéndose así en uno de los detonantes de la revolución francesa.

Han transcurrido más de dos siglos de esos acontecimientos y en Ecuador hemos visto a muchos gobernantes también proverbiales por gastar fondos públicos a manos llenas incluso a guisa de combatir la pobreza y la desigualdad social, para terminar generando crónicos desequilibrios fiscales. Son nuestros Monsieur Déficit, quienes por lo general a causa de esos desequilibrios, han provocado la adopción de severas medidas de “ajustes” como parte de un recetario más o menos conocido, especialmente porque al final de su aplicación se comprueba dolorosamente que el remedio fue peor que la enfermedad. Y entonces se vuelve a la espiral: más gastos, mayor desequilibrio, nuevo endeudamiento y más impuestos para disminuir el déficit, nuevos ajustes, etcétera.

El presidente Moreno tiene el mérito de haber entendido —aunque un poco tarde— que una economía dolarizada como la ecuatoriana, no podía seguir en esa aventura a la que fue empujada por los promotores del socialismo del siglo XXI: crear un Estado asaz interventor, centralista, a ultranza gastador y burocratizado, (500.000 empleados públicos, que se consumen alrededor de US $ 10.000 millones de dólares anuales, equivalentes a casi un tercio del presupuesto).

Porque para establecer y administrar requisitos, para verificar que los controles de los controles se cumplan en las múltiples instancias del gobierno, es necesario llenarse de gente, muchos de ellos (60.000 según el ex presidente Correa), contratados como “ocasionales”. Entonces, frente a esa realidad, no hay presupuesto que aguante.

Y ahí es cuando Monsieur Déficit se vuelve permanente, porque sostener el tamaño elefantiásico del Estado y su insaciable glotonería así lo exige debido a que el diseño del modelo de desarrollo contempla exacciones tributarias, con el fin de financiar el gasto público que alcanza dimensiones insostenibles. El resultado de ese modelo es una economía que se estanca porque no atrae inversiones, no genera empleos, pierde productividad y competitividad interna y externa, no exporta y no sabe sacarle provecho a una de sus fortalezas: estar dolarizada.

Según el INEC, la inflación de febrero fue de -0,23%. Ese indicador, aún a despecho del impacto que se esperaba sobre el comportamiento de los precios, por la eliminación parcial del subsidio a los combustibles, es síntoma de una caída de la demanda interna. En enero de este año, las exportaciones totales sumaron 1.657 millones de dólares, 150 millones menos que las registradas en enero de 2018, destacándose la baja de las petroleras (crudo más derivados) por más de US $ 140 millones. Aunque en menor grado, las de banano, camarón y productos pesqueros también disminuyeron. En contrapartida, las importaciones subieron aproximadamente US $ 100 millones en el mismo mes de los dos años mencionados. No quiero llenarme de cifras; pero las que

Por: Enrique Macías Chávez

he citado son suficientes para advertir que si hay una tarea urgente en el manejo de la economía, esta reside en producir más para exportar más y disponer de más dólares que apuntalen la demanda.

Disponer de más dólares requiere disminuir el gasto público. Y para eso, es absolutamente inevitable reducir el tamaño del Estado, no porque haya que despedir empleados a cualquier precio, sino porque esa reducción es vital para la salud de la economía: ergo, es obligatorio matar aMonsieur Déficit. Esa obligación —así ha trascendido— es parte del compromiso con el FMI, cuyos detalles desconozco al momento de escribir esta nota.

Los más de US $ 10.000 millones que se esperan de desembolsos del FMI y varios organismos multilaterales, no son panacea para la economía; mas, pueden —tienen— que comportarse como bisagra, para que el sector productivo privado recupere su capacidad de invertir, crear empleo, producir, exportar, y aliviarse del peso muerto que supone mantener el actual modelo de desarrollo y el aparato estatal —dispendioso, derrochador, ineficaz y lleno de trámites burocráticos— que se ha construido para implementarlo, encareciendo y restándole competitividad a la economía.

Para que Ecuador sobreviva, hay que liberar al Estado del secuestro en que lo mantieneMonsieur Déficit, porque así también se eliminará la necesidad de adoptar medidas de ajuste como las que el FMI obliga para desembolsar créditos. Y se aprovecharán al máximo, todas las fortalezas derivadas de la dolarización.

3 Comentarios

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    UN ARRECHO ECUATORIANO

    YA NO OPINO PORQUE HAY UN ….HDLGP….CORREISTA METIDO EN ESTE BLOG QUE ME CRITICA Y CENSURA TODOS MIS ESCRITOS PORQUE LE DIGO LAS VERDADES Y LES ENUNCIO TODAS LAS ATROCIDADES…. PARA USAR VOCABLOS SUAVECITOS…. DEL SÁTRAPA DE BÉLGICA QUE OJALÁ SE MUERA Y NO DISFRUTE TODO LO QUE SE ROBÓ….. QUE AGRADEZCA QUE NO ES JUDÍO…PORQUE YA LO HABRÍAN MANDADO A BUSCAR CON LA…MOSSAD…. ESA QUE BUSCÓ A LOS ALEMANES… CRIMINALES DE GUERRA….HASTA POR DEBAJO DE LAS PIEDRAS Y UNA VEZ ENCONTRADOS ….LOS FUSILARON…. Y NOSOTROS PORQUÉ NO PODEMOS HACER ESO…..??????…..SERÁ PORQUE NO SOMOS JUDÍOS….?????….. PERO SI SOMOS LOS “CRIMINADOS”…. LOS ROBADOS……..

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    Estoy de acuerdo que hay que gastar menos y tratar de vender más para eliminar el déficit, hay que parar al estado obeso e ineficiente, la disminución de la burocracia es fundamental para conseguirlo, el amontonamiento que existe en cada institución hace más ineficiente la administración del estado y sus instituciones. Muy de acuerdo con la propuesta

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    Carlos Franco

    Cual es la relación burócrata / sociedad en los paises mas desarrollados? El nivel del saqueo de los recursos del estado son desastrosos para cualquier economía y, con mayor razón aún un en país de economía tan débil basada sobre toda las cosas en la venta de productos no renovables. El mercado nacional es muy pequeño dicen los que dicen que saben y por eso las industrias son casi inexistentes. Qué tal Israel, ese estado aún más pequeño y con menos gente y sin embargo produce casi de todo en cuanto a productos de tecnología de punta, productos médicos, militares y hasta agrícolas?

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