Opinión Política

Sucesión presidencial a la vista

Lenín Moreno estuvo en la antesala del verdadero poder durante diez años, pero no aprendió la lección. La altísima responsabilidad del cargo conspiró ante su escasa preparación, deficiente intelectualidad y erradas conceptualizaciones políticas. La realidad económica del país no da tregua ante la hecatombe y la adopción de medidas ortodoxas y trascendentales apremian para encausar una reestructuración generalizada que contemple un sendero hacia un crecimiento económico sostenible.

Está claro que Moreno, más por una elemental falta de entendimiento que por propia convicción política, no tendría ninguna inclinación hacia ejecutar grandes cambios estructurales y por ende preferiría apenas continuar con medidas tipo parches antes que entregarse del todo al FMI. Con o sin acuerdo con el Fondo, Moreno no podría mantenerse a cargo del ejecutivo. Su salud es precaria, no trabaja, carece de liderazgo legislativo y político en general, su Gobierno es igualmente corrupto al anterior y lo peor de todo, continúa equivocado. Las cartas de Moreno estarían jugadas y no habría marcha atrás.

El vicepresidente Sonnenholzner tendría entonces que asumir Carondelet. Mientras más rápido, mejor, porque entonces podría hablar sin tapujos de la corrupción estatal y se quitaría un enorme peso de encima. Si la sucesión demorara, se le preguntaría a continuación del porqué de su silencio. El Ecuador demanda de un sólido liderazgo presidencial y libre de corrupción para enrumbar el país sin riesgo de perder a su conductor en dicho intento.

2 Comentarios

  1. Avatar
    Oscar Eggeling

    Quizás, quizás. Señor GONZALO ZURITA, muy de acuerdo con todo su comentario. Sería una gran oportunidad de en-rumbar el país que tanto lo necesitamos. Entraría en la onda actual de gobernantes jóvenes, pero ¿ Y cuál es la línea política de este vicepresidente? No vaya a ser que nos mande de cabeza al piso con un comunismo o sucio-lista, y sea para ir de mal en peor.

  2. Avatar
    Gustavo Cuesta

    Me parece posible. ¿Moreno salió de su vicepresidenta y puso a Sonenholtzner para viabilizar una transición presidencial?

    Me hubiera gustado leer un análisis sobre el reordenamiento de las fuerzas políticas luego drl correato.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *