Comentario Internacional

Una noche llena de lujos

Viene Mario Vargas Llosa, y su precio está en $240. Nos comenta mi hermana mayor a toda la familia.

¡$240! exclamamos todos. Por ahí podías visualizar a mi padre un poco mareado por el precio, pensando que iba a tener que invertir bastante, para ver a tan exclamado escritor. El tema quedo allí.

Fue cuestión de semanas, para escuchar por la radio, que Mario Vargas Llosa, iba a presentarse en la Universidad de Especialidades Espíritu Santo, a un precio módico de $40. Es válido y acertado, comentar su precio. $40 me están cobrando para ir a ver un ilustrado de la época, quien además de tener libros de gran calibre tanto en su contexto histórico como narrativo, es ganador del premio Nobel de literatura. No basta quedarse en sus logros literatos, también ha sido un político activo, dando a conocer su postura, para ayudar a Latinoamérica y al mundo a ser mejores.

¿Por qué recalcar esto? Sencillo, vemos que ahora existen conciertos de personas que se denominan artistas en el ámbito musical, que cobran su precio más bajo estos $40 ¿Para qué? Para enseñarnos a que si tengo dinero, droga y mujeres, ¿sobresalgo sobre los demás? Esta presentación de Mario Vargas Llosa, va más allá de lo que dijo, es un impacto y una llamada de rescate a nuestra sociedad, que está viendo hacía el lado equivocado, caminando hacía el precipicio.

El día concordado para su presentación, fue un martes a las 6 pm. La verdad me encontraba emocionado por la oportunidad de escuchar y ver tan de cerca a un Nobel, nunca lo había hecho. No solamente tenía este honor, si no también tuve la oportunidad, gracias a mis padres (mi padre es el Cónsul Honorario de Perú en Salinas), de conocer al Cónsul General del Perú en Guayaquil, un hombre iluminado, con gran conocimiento, y también al Embajador del Perú en Ecuador, hombre de total sencillez y amabilidad, que todo diplomático debe de seguir. Una noche completa.

La noche empezó. Mario Vargas Llosa, fue breve y sus palabras fueron totalmente entendidas. No entró en tecnicismos, tampoco en discusión. Más bien, dio a conocer lo que ahora pregona, sin mucho tapujo. Fluyó como sus novelas. No habló mucho de su vida como escritor, dio mucha fuerza a la política. Era comprensible este punto, ya que quienes lo traían, eran políticos puros.

Lo que más me llevo de Mario Vargas Llosa, es que no hay que ser intolerantes, ser sabios para aprender de los demás, sin importar su rama ideológica. Saber que cuando aprendo de mis errores, corregidos por otros, es cuando estoy creciendo, cuando crezco, ayudo a mi sociedad y a su vez al país que tanto se ama. Su mensaje final, a pesar de ser quizás tildado como utópico, fue de ser siempre positivo, mensaje el cual, me lo llevo con mucho cariño.

0 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *