Opinión Política

El tren playero (3)

Sigamos soñando

Se pretende justificar la construcción -algun dia- del Tren Playero, con la dualidad del mismo, para transporte de carga y para fomentar el Turismo. Analicemos ambos aspectos:

Como turismo, tiene más sentido, que como transporte de carga.

Aunque sea por novelería y nostalgia de los guayaquileños que disfrutaron de la vía férrea Guayaquil-Salinas, que colapsó, por falta de pasajeros y buenas unidades ferrocarrileras -los tranvías-.

Las unidades de transporte de pasajeros y de carga, más rápidos -algunos de pasajeros a la Península, excesivamente rápidos- y por encima de los límites de velocidad permitidos- de hasta 100 km/hora, que ya es excesivo para tales ciudades de 42 pasajeros y los de transporte de carga, que van a menor velocidad, pero, igualmente, en menor tiempo tren, para la transportación de productos, que son de características sumamente perecibles.

Me explico mejor: las poblaciones del perfil costero ecuatoriano, provienen de los productos del mar, de la pesca de pescado blanco y de la pesca o cría en cautiverio, de camarones.

Ambos productos: Requieren de rápidas entregas a los grandes centros de consumo, -Guayaquil y Quito-, incluidas las ciudades intermedias de la(s) carreteras(s) que unen la costa con la sierra.

Zonas, que son grandes consumidores de pescado y de camarón y otros productos de menor consumo como ostras, espóndilos, cangrejos, conchas, ostiones, almejas y demás mariscos, para lo cual prefieren viajar, los fines de semanas o feriados para disfrutarlos directamente, como decía un slogan publicitario, “del mar a la mesa”.

Otra gran cantidad de la pesca, artesanal o comercial, que se pesca dentro de los 12 millas marítimas, también requiere inmediatez en la entrega del producto.

Después de ellas,(de las 12 millas), tenemos la pesca de medianas embarcaciones nacionales pesqueras y de grandes buques extranjeros -principalmente Chinos- que diezman nuestros mares, por cuanto desconocen las 200 millas del Mar Territorial, del Ecuador, alegando que se trata de una “Zona de Mar Internaciona”l de carácter económica, valiéndose de ciertas Resoluciones de las Naciones Unidas (ONU) y de las “famosas” “Conferencias del Mar”, que tratan de regular la alta contaminación de los Océanos del mundo, y la pesca en los Océanos, pero, desconociendo, otros Tratados Internacionales como el Tratado del Pacífico Sur, que incorporó las 200 millas de Mar Territorial a la Costa de Sudamérica, desde Colombia hasta Chile, (Colombia, Ecuador, Perú y Chile), Resoluciones que pretenden favoreciendo así, a las grandes potencias pesqueras, Japonesas, Chinas, Indias y Soviéticas y otras potencias pesqueras, para mencionar a los más importantes depredadores de la pesca en los océanos del mundo, donde los países costeros, no siempre tienen los medios marítimos y militares para hacerse respetar.

Otros productos que produce la Costa ecuatoriana, son las frutas tropicales tradicionales (sandia, papaya, melón, etc); y las “frutas de la pasión”: mango, maracuyá, al igual que: granadilla, chirimoya, mamey Cartagena, caimito, piña y las cítricas: naranjas, limones, etc. igualmente perecibles. Su producción, es más, para consumo local, que para la exportación marítima.

No tenemos un industria industrializadora de nuestra fruta costeña, la hay en la Sierra, que se desarrolló, gracias a los “Planes de Desarrollo”, de los Gobiernos dictatoriales y militares, anteriores al retorno constitucional actual.

Las Leyes de Fomento Industrial, llegaron tardíamente al Ecuador y fueron fugaces en su vigencia. Se utilizaron infamemente para entusiasmar a industriales guayaquileños, con ciertos incentivos tributarios y algunos beneficios adicionales para la exportación, que luego se los quitaron. La mayoría de esas empresas industriales que se instalaron, quebraron como consecuencia de la supresión de tales subsidios y ventajas tributarias, fundamentalmente.

La producción bananera de la Costa ecuatoriana, ya tiene sus transportes viales y puertos de embarque especializados, que por ser igualmente un producto perecible, no utilizarán el “Tren playero”, como medio transportador de contenedores de banano, hasta los puertos de embarque ecuatorianos, hacia el exterior.

La industria, producto de la pesca del Atún -el Atún en lata-, el mejor se exporta y el normal queda, para consumo nacional. Las Plantas procesadoras, están ubicadas en Manta, al igual que la industria de aceites comestibles, sea de origen vegetal o animal. Estos productos si podrían remitirse a los centros de consumo, por tren, pero por su volumen no se justifica, un tren playero.

La producción agrícola costera de importancia nacional e internacional, es la producción cacaotera y cafetalera, en grano, para la exportación, dejando un remanente para la producción industrial de sus pepas: chocolates, bombonería, polvo de cacao, panelas y licores y la fabricación de cafés solubles; para consumo nacional. Solamente el Puré de banano, para niños, es exportable y no se consume en el Ecuador.

Ninguno de estos productos referidos, requerirán del TREN PLAYERO,, anunciado por el gobierno Nacional, el 9 de Octubre del presente año (2018) en la sesión “solemne”, de su aniversario # 198 de Independencia local.

Más, siendo consecuente con la bondad de este proyecto, creo sinceramente, que el trazado de la vía férrea anunciada, tiene que ser rediseñado, en función del país y de las poblaciones que unirá en el futuro, a través de sus rieles.

Sin ser proyectista vial, ni ingeniero de puentes, carreteras y vías férreas, considero por sentido común que, el trazado ideal sería, al de Guayaquil-La Libertad, con ramales hacia Daular, Posorja, Playas y Salinas. Sobretodo con Posorja, que sera el puerto de importacion y exportacion del futuro, que ya se está construyendo.

Desde Libertad, siguiendo el curso de la Cordillera Chongón-Colonche- tierra adentro unos 5/10 Km, hasta Puerto López, con ramales hacia las poblaciones que atraen el turismo, por sus extensas playas, bellísimos paisajes y un mar de una temperatura agradable para los turistas nacionales y extranjeros.

De Puerto López, igualmente unos 10 Km tierra adentro, hasta Manta, de Manta hasta Bahia de Caraquez y así sucesivamente hacia el Norte del Ecuador.

Toda la vía Costera, con ramales que unan importantes ciudades y de la Costa ecuatoriana e incluso algunas de la Sierra. Tendríamos así, una vía férrea paralela, a la vía férrea tradicional del Ecuador, con ramales, hacia otras poblaciones. Para graficarla mejor, sería como una escalera de madera, unidos por escalones. Costa y Sierra, de Norte a Sur desde Esmeraldas a Puerto Bolívar y desde el Carchi al Macará.

Insisto, es bueno soñar, pero pensemos no sólo en el Turismo, sino también, en la realidad económica y social del Ecuador actual, y su despegue, hacia el futuro inmediato.

Sí seguimos soñando, nos comerá el cuco, o dejaremos la mesa semi servida, a los menos indicados para gobernarnos.

Le cambio su proyecto del “TREN PLAYERO”, POR EL “TREN COSTERO”, SEÑOR PRESIDENTE.

1 Comentario

  1. Avatar
    Carlos Franco

    Un tren híbrido ( carga pasajeros) no es nada que se deba tratar con rapidez. Importante también es preguntar qué tipo de tren? Tren bala ,que sería el que dejaría el pro lema del tiempo solucionado. Cuántos automotores fuera de las carreteras ? Gente que vive lejos de Guayaquil, Manta digamos estaría en la ciudad en un par de horas, resuelve lo que lo trajo y regresa el mismo día. Lo mismo a quito, cuenca y todos os otros centros urbanos importantes. No se puede pensar en tren de tecnológia de 50 años y creer que es un gran negocio. El estado no tiene ni que construirlo o administrarlo, para eso están las empresas privadas nacionales y extranjeras. Un tren bala cambiaria la vida económica de un gran número de ecuatorianos y para bien.

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