Opinión

CUANDO DERROCAR ES UN DERECHO NATURAL IRRENUNCIABLE

DERROCAR A UN GOBIERNO QUE PRETENDA IMPONERNOS SU INMORAL IDEOLOGÍA Y
ACABAR CON NUESTRA FAMILIA ES DERECHO NATURAL IRRENUNCIABLE .

Desde la constitución de 1830 en la que nació el Ecuador como Estado,
pasando por la de 1835 en la que el Ecuador se constituyó ya como
República, hasta la constitución de 1897 ,se establecía como única religión
del estado, con exclusión de cualquier otra ,la Católica ,Apostólica y
Romana, obligando al gobierno a protegerla.

Esa disposición desapareció en la constitución de 1906 y no se volvió a
repetir.

A los ojos de este siglo resalta como innegable que esa exclusión atentaba
contra el derecho humano de profesar cualquier otra religión sin descartar,
además, el ateísmo.

La religión católica, sin excluir otras de similar naturaleza, a pesar de
sus múltiples falencias, a lo largo de los siglos ha contribuido a formar
la moral individual , moral individual que no le atañe a la sociedad o al
gobierno y por lo tanto el gobierno no puede cuestionárnosla pretendiendo
modificarla a su arbitrio con carácter de obligatorio, peor aún con nuestra
oposición.

La moral individual es eso, individual, y no puede un funcionario público
obligarnos a aceptar mediante ley o reglamento a vivir de acuerdo a su
moral individual antagónica a la nuestra y que, además, nos asquea.

Lo anterior nos lleva a la siguiente reflexión sobre un derecho primordial,
el derecho natural que nos asiste, considerando que el poder político se
deriva del pueblo en el que radica la soberanía.

Y es que ,si un gobierno, cualquiera, peor aún aquel de cuya legitimidad se
duda o cuya ilegitimidad se asevera, atenta contra el derecho de los padres
a cuidar y proteger sus hijos y a educarlos según sus creencias y
principios, si pretende , contrariando la voluntad de los padres,
adoctrinar a los niños en repudiables inmoralidades, imponiendo conductas
contrarias a la moral y a las buenas costumbres, si desprecia la
idiosincrasia del ciudadano ecuatoriano que cuida a los suyos a cualquier
costo, si mediante una serie de acciones recurrentes demuestra su designio
de someter al pueblo adoctrinándolo en una ideología que le es adversa, obliga al pueblo a
ejercer su derecho natural que además es un deber intrínseco con su
dignidad y libertad ,me refiero al derecho natural que, ante tan perversa
perversión y soterrado ánimo del gobierno de continuar con la destrucción
de la familia y del país,debemos ejercerlo.

Se trata de un derecho natural que es aplicable cuando un gobierno se cree
dueño hasta de la moral individual de la ciudadanía y con atribuciones para
adoctrinar a los niños y adolescentes reemplazando a los padres en sus
derechos.

Es el derecho natural que consiste en la obligación moral y cívica de
derrocarlo por esa y por muchas otras razones que guardan también relación
con su confesado fraude electoral que lo llevó al poder y su incapacidad de
gobernar.

Sospecho de quienes apoyan a Lenin y le perdonan justificando
infundadamente sus avances, han de tener algún interés malsano, a menos que
comulguen con ideología, lo que no los exime de tener iguales intereses.

Lastima que en la ultimas constituciones no conste la siguiente frase que
era parte de casi todas las dictadas en el siglo 18: Los derechos de los
ecuatorianos son: igualdad ante la ley, y opción igual a elegir y ser
elegidos para los destinos públicos, TENIENDO LAS APTITUDES NECESARIAS.

Jaime Vernaza T.

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