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Poniendo al Ecuador en marcha

Voté dos veces por Rafael Correa. Esperaba mucho de ese hombre intelectualmente brillante, académicamente preparado, conocedor del país, con una energía y carisma inmensos, con ganas de hacer las cosas. Reconozco, aprecio y agradezco mucho de lo que hizo, lamento sus últimos tiempos. Pudo haber sido uno de los grandes presidentes de nuestro país. No lo fue. Perdió el sentido de la proporción, olvidó sus estudios y dejó al país brutalmente endeudado. Le faltó humildad y se creyó todopoderoso, regresando a los insultos, al partidismo y a los abusos del poder que tanto había criticado. Pudo haber sido y no fue. Es joven, puede volver a empezar.

Lenin Moreno ha mostrado una manera diferente de hacer las cosas. Habló de conciliación y de diálogo, de escuchar y de consensuar. Llamó a las críticas asesoría gratuita. Dejó los gestos amargos y trajo sonrisas. Devolvió la esperanza. Ardua tarea tiene por delante

No le va a ser fácil gobernar rodeado de colaboradores y seguidores heredados, acostumbrados a hacer los que se le ordena. A esos fieles de ojos cerrados se les hará muy difícil vivir sin el que fue su protector y también su verdugo, pensar pensamientos propios sin mirar atrás. Al nuevo Presidente, hijo de maestros, le va a tocar enseñarles a ser independientes y a equivocarse sin temor. A reconocer que el llamado Proyecto Político no es un estribillo para evitar pensar, no justifica todo, no es la única verdad, quienes no lo siguen ciegamente no son enemigos.

A reconocer que Cuba y Venezuela no son ejemplos a seguir, son sociedades fallidas que viven la angustia del engaño y del abuso. A reconocer que el Ecuador no se va a convertir en líder mundial porque su presidente visite países remotos o convoque a reuniones o construya sedes. A reconocer la necesidad de recurrir al Fondo y el Banco Mundial, que nos harán enfrentar las realidades que el Gobierno anterior barrió bajo la alfombra.

Para los ecuatorianos es un nuevo empezar. Duro, porque empezamos con la carga del pasado y con los sacrificios que librarnos de ella conllevará. En estos primeros días todos esperan tanto del nuevo Presidente y dizque están con él. Va a ser muy diferente cuando empiece a tomar decisiones. Allí algunos se convertirán en detractores acérrimos.

Dirán que no votaron por Lenin Moreno. Yo tampoco voté por él. Pero me encuentro muy reconfortado por cómo ha iniciado su gobierno. Creo en la democracia. Ella conlleva aceptar al ganador y trabajar con él, no oponerse ciegamente a todo lo que quiere hacer y empeñarse en hacerlo fracasar. Como he reiterado, el Ecuador necesita de todos los ecuatorianos.

Compatriota ecuatoriano, ¿estás empujando el carro de la Patria o estás sentado en la cerca mirando cómo tratan otros de empujarlo, mientras criticas lo que hacen o propones solamente lo que te conviene?

Por la Patria.

2 Comentarios

  1. Luis Cornejo

    Estoy de acuerdo con sus palabras, la esperanza es lo último que se pierde, ojala el presidente Moreno sea el estadista que todos anhelamos, espero que haya libertad de pensamiento para ayudarle con nuestras posiciones y críticas constructivas. Dios bendiga la Ecuador.

    • Guillermo Chuncho

      Libertad de expresión existe, lo que no puede existir espacios para la calumnia y la difamación, eso no son derechos.. Todos , en el marco constitucional, de leyes y principios éticos, tenemos libertad plena. Y justamente considero lo que escribo es producto de mi libre pensamiento al que tengo derecho, aún con la reserva, al manifestar, que no tengo la verdad absoluta.

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